La ruptura no ruptura
epistemológica de Marx
https://www.youtube.com/watch?v=Ur1NvVn2z2s&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D
Santiago Castro Gómez da esta
clase por youtube sobre el joven Marx,
cuya objetivo principal es refutar la interpretación de principalmente Althuser
sobre la ruptura epistemológica, el giro científico en Marx, Santiago piensa
que no hay tal ruptura sino quizás un giro que permite leer al Marx filosofo en
continuidad con el Marx científico, para nosotros aquí hay un serio problema.
Primero comprendemos que
Hegel logra desde su filosofía una Ciencia, que es la ciencia de la experiencia
de la conciencia, cuyo fruto acabado es
la ciencia de la lógica y entonces cuando hablamos de dialéctica no estamos
hablando solo de filosofía sino de una ciencia orgánica, muy distinta a la
ciencia mecánica y estadística, el problema como bien
lo demuestra Santiago, es que Hegel no llega a Marx directamente sino desde la
mediación de Feuerbach, donde se da una giro antropológico y el Espíritu
Hegueliano es invertido en el hombre genérico, pero ¿Comprendió Feuerbach la ciencia e la lógica de Hegel? A
nuestro entender no, Santiago mostrara en su curso que el problema de los
jóvenes Heguelianos se centró en la
religión la cual intentan invertir a la proyección política, y es este
Hegel-Feuerbach invertido el que llego a
Marx y del que se deshará cuando se
centre su investigación en una sociología de la economía, es increíble pero
en Marx parece sintetizarse toda Europa
tiene la súper estructura filosofía alemana, luego vive en Francia y tiene el
radicalismo republicano Francés asumiendo el ideal revolucionario y luego
termina sus días en Inglaterra de donde
bebe de su empirismo y economismo pero
logro ¿Marx reconciliar a Europa en su pensamiento? En especial a la tradición continental con la tradición empírica liberal anglosajona, lo cual no es integrar dos
filosofías sino dos ciencias la empírica mecánica y la orgánica dialéctica.
Segundo si Marx logro
reconciliar esas ciencias, tenemos una ciencia absoluta cuyo gran
descubrimiento es el comunismo, el cual libera totalmente al hombre de la
enajenación y de la alienación, pero si no las reconcilio, tenemos por un lado
una ciencia lógica ontológica y por el otro una empírica y en el medio ningún puente porque lo que dice una
especulativamente no puede ser demostrado por la otra, y lo que la otra induce
de la experiencia no puede ser deducido por la otra y
es que la dialéctica no deduce ni
induce ni abduce, hace algo muy distinto genera síntesis conceptuales superadoras de la contradicción, así podemos
hacer una hipótesis pero para hacerla
observamos entrando en relación con lo que observamos, al entrar en relación
con lo observado nos enajenamos negando
la concepción que hemos hecho, pero a
diferencia de una negación que elimina lo que integra esta es una negación que
integra lo que niega y es que el cerebro funciona así, no podemos procesar el
no, si yo digo bicicleta pienso en una bicicleta pero si yo digo no bicicleta
igual pienso en una bicicleta, en el hombre la negación es siempre una
afirmación, al menos que yo formalice la negación y convengamos que la negación
que yo estoy haciendo elimina lo que niego, pero si yo hago una fenomenología
de la conciencia como lo hace Hegel, la negación ya piensa lo que niega y
entonces queda integrado al pensamiento así hay una concepción y una concepción negada ¿Es esta concepción una antítesis?
En Hegel no sino más bien es una concepción superada, porque pensé una cosa pero ahora
pienso otra pero esta otra es imposible de pensar sino he pensado primero lo
primero mas ¿Cuál es lo verdadero? ¿Lo primero o lo segundo? Ambas pero amabas
integradas en su proceso de superación, el cual requiere una negación más, la
negación de la negación, la superación de ambas Aufhebung Hegel destacó
que esta palabra tiene un doble sentido (incluso contradictorio) en alemán, que
abarca tres acciones simultáneas · Conservar
o mantener (bewahren): Lo que es superado no se destruye por
completo ni se reduce a la nada; su contenido esencial y verdadero se rescata.
· Eliminar
o poner fin (aufheben en sentido negativo): Se anula la
limitación, la unilateralidad o la forma inmediata y finita en la que se
encontraba el objeto o concepto anterior.
· Elevar
a un nivel superior (erheben): El contenido depurado se integra en una
categoría nueva y más completa (la síntesis), que explica la realidad de manera
más amplia y verdadera.
Esta
síntesis es un retorno a la primera pero un retorno integrando la mediación de
la segunda que supero a la primera y que
fue la que nos llevó a la tercera.
Ahora
como sé que esta síntesis es superior a
las otras , pues porque las ha integrado orgánicamente he tomado la verdad de
una integrando a la verdad de otra para lo cual ha tenido que hacer un
ejercicio critico en este ejercicio critico cuestionamos la verdad de la concepción,
encontrando su límite y superamos ese
límite negándola con otra concepción .
Y
entonces lo que tenemos no es un ejercicio de tesis o hipótesis que deben de ser probadas, son concepciones
surgidas del pensar la experiencia de la conciencia es su proceso histórico.
¿Pero
y si la concepción es errada desde el inicio?
Esa
es la cuestión la concepción no está
trabajando al nivel del entendimiento donde yo puede hacer un contraste
con la experiencia fuera de mi conciencia, sino a un nivel especulativo donde
no hay un afuera de la conciencia, esto no quiere decir que yo estoy en mi
conciencia sino que estoy en la conciencia universal espiritual que integra en
su autoconciencia todo lo racional.
Tercero
si hay esa ruptura epistemológica Marx
llega a un punto de no retorno porque no es solo una ruptura epistemológica, es
una ruptura ontológica así Marx puede
pensar que el comunismo es la solución a toda contradicción pero es porque no
ha comprendido la ontología de Hegel donde
el hombre es contradictorio ontológicamente, y es que Marx desde el
empirismo puede descubrir la enajenación alienación producida por el burgués capitalista, como si
esta enajenación fuera hecha dese afuera
y no fuera la enajenación del espíritu y entonces el pensamiento de Marx pierde
toda ontología y antropología, desde la cual se pueda pensar la liberación y es
que la ontológica de Hegel es una ontoteologia como todas las ontologías
metafísicas tradicionales, así Dios es
la libertad, el espíritu absoluto, sin este referente divino, que en Feuerbach
se vuelve un referente antropológico
¿Que es la libertad para Marx?
Exactamente. Y creo que aquí llegamos al punto de quiebre
ontológico del peregrinaje de Marx. La pregunta «¿qué es la
libertad para Marx?» no puede responderse simplemente leyendo su definición
política de libertad, porque lo decisivo es qué estatuto ontológico
tiene aquello que Marx llama emancipación.
Primero haría una precisión sobre Castro-Gómez: su discusión de la «ruptura
epistemológica» puede ser muy útil para mostrar que el Marx maduro no aparece
mágicamente desprendido del joven Marx. Pero para tu investigación la pregunta
decisiva es otra: aunque no exista una ruptura
epistemológica absoluta, ¿existe una ruptura ontológica? Ahí
está el problema que quieres abrir.
1. La libertad en Hegel
En Hegel, la libertad no significa simplemente:
«hacer lo que quiero».
La libertad es el retorno del espíritu a sí mismo a través
de su propia exteriorización.
Por eso tu esquema anterior resulta fundamental:
1 → enajenación → 0 → integración → 10
El Espíritu tiene que salir de sí.
Se exterioriza.
Se objetiva.
Se encuentra aparentemente como otro.
Y luego reconoce en ese otro su propia actividad.
Por eso la enajenación no es todavía alienación.
La alienación aparece cuando el sujeto no reconoce el
movimiento de exteriorización como propio.
De ahí que, en términos hegelianos, la libertad no sea ausencia de
mediación.
Es precisamente:
libertad = mediación reconocida como propia.
Y por eso el Espíritu no puede ser libre sin pasar por la negatividad.
2. Feuerbach cambia radicalmente el lugar de la enajenación
Aquí tu observación es muy importante.
Feuerbach conserva una estructura de Hegel, pero la invierte:
Hegel:
Espíritu → hombre → religión
mientras que Feuerbach propone:
hombre → religión → Dios
Dios pasa a ser la exteriorización de las determinaciones humanas.
La esencia humana se objetiva en Dios y después el hombre se somete a su
propia esencia objetivada como si fuera una esencia independiente.
Entonces:
hombre → Dios → hombre alienado
La crítica de Feuerbach es potentísima porque descubre que la conciencia
puede proyectar su propia esencia fuera de sí y
después arrodillarse ante esa proyección.
Pero aquí aparece precisamente tu objeción:
¿qué sucede con la ontología del movimiento que Hegel había
descubierto?
Porque si toda exteriorización es simplemente proyección humana, se pierde
la diferencia entre:
enajenación
y
alienación.
Y esa diferencia será decisiva para leer a Marx.
3. Marx hereda el problema y lo desplaza
Marx toma la estructura de la exteriorización y la lleva al trabajo.
El trabajador produce.
Su actividad sale de él.
Se objetiva en un producto.
Pero el producto aparece frente a él como propiedad de otro.
Tenemos:
trabajador → trabajo → producto → capital
Y entonces el retorno se bloquea.
Tu fórmula puede expresarlo muy bien:
1 → 0 → 1/3
El ser humano se exterioriza, pero no retorna a sí mismo.
¿Por qué?
Porque aquello que produce ha sido apropiado por otro.
La exteriorización se transforma en extrañamiento.
Aquí Marx descubre algo fundamental:
la alienación no es solamente una estructura de conciencia;
tiene una estructura material.
No basta con cambiar la conciencia.
Hay que transformar las relaciones materiales que producen la separación.
Y este es uno de los grandes descubrimientos de Marx.
4. Pero aquí aparece tu crítica ontológica
Porque Marx puede hacer el siguiente desplazamiento:
Hegel:
la contradicción pertenece al movimiento del Espíritu.
Marx:
la contradicción puede localizarse materialmente en las relaciones sociales de
producción.
Entonces:
capital → trabajo → mercancía → alienación
Y si transformamos la estructura:
capital → comunismo
podríamos esperar:
trabajo → apropiación común → reconciliación
Es decir:
1 → 0 → 1/3
se transformaría en:
1 → 0 → 10
Y aquí aparece exactamente tu pregunta.
¿Puede una transformación social producir por sí misma el retorno
ontológico del hombre?
Ahí es donde tu crítica a Marx adquiere fuerza.
Porque si la alienación capitalista es la causa fundamental
de la separación, entonces parece seguirse que la abolición de la relación
capitalista puede producir la reconciliación.
Pero si la enajenación pertenece constitutivamente al ser mismo, entonces abolir
una determinada forma histórica de alienación no equivale a abolir la
posibilidad de alienación.
Y aquí se abre una diferencia enorme.
5. La libertad marxiana
Por eso yo no definiría la libertad de Marx como «libertad absoluta» en
sentido hegeliano.
La libertad marxiana está mucho más ligada a la superación
de relaciones sociales que impiden el desarrollo humano.
En el Marx maduro, esto aparece asociado al desarrollo de las capacidades
humanas, a la reducción del trabajo necesario y al dominio consciente de las
condiciones sociales de producción.
La fórmula podría ser:
necesidad → organización consciente → libertad
Y en el horizonte comunista:
trabajo alienado → trabajo socialmente organizado → desarrollo
humano
Pero observa la diferencia.
Para Hegel:
la libertad es ontológica.
Para Marx:
la libertad se realiza históricamente mediante la transformación
material de las relaciones sociales.
No significa que Marx no tenga una concepción antropológica. Sí la tiene.
Pero cambia el fundamento desde el Espíritu hacia la actividad humana material
y social.
6. Aquí está la «ruptura no ruptura»
Por eso creo que tu concepto puede formularse con mucha precisión:
No hay necesariamente una ruptura epistemológica absoluta.
El Marx maduro conserva problemas provenientes de:
Hegel → Feuerbach → crítica de la religión → crítica de la
sociedad → economía política.
Pero sí puede producirse una ruptura ontológica.
Porque cambia la respuesta a una pregunta fundamental:
¿Qué es aquello que se exterioriza y qué es aquello que retorna
a sí mismo?
En Hegel:
Espíritu → exteriorización → reconocimiento → Espíritu
En Feuerbach:
hombre → proyección → Dios → hombre
En Marx:
hombre → trabajo → objeto → relaciones sociales → hombre
Y ahí ocurre algo extraordinario:
Marx seculariza el movimiento de la enajenación.
Ya no necesita comenzar por Dios.
Comienza por el hombre que trabaja.
7. Y aquí está la grandeza y el límite de Marx
Su grandeza:
descubre que la alienación tiene infraestructura material.
No basta decirle al trabajador:
«Reconócete en tu producto».
Si el producto jurídicamente pertenece al capitalista, la conciencia no
puede resolver la contradicción.
Por eso Marx supera una crítica puramente especulativa de la alienación.
Pero tu crítica pregunta:
¿qué sucede si Marx convierte una modalidad histórica de
alienación en la totalidad de la alienación?
Entonces aparece el peligro:
capitalismo = alienación
y, por tanto:
abolición del capitalismo = liberación.
Pero desde tu ontología:
capitalismo produce una forma de alienación
no necesariamente:
capitalismo produce la alienación como tal.
8. Entonces el comunismo puede convertirse en una nueva representación del
retorno
Aquí aparece algo que me parece central para tu peregrinaje.
Marx descubre correctamente:
1 → 0 → 1/3
pero puede interpretar la salida como:
1/3 → transformación material → 10
Es decir, cree que modificando la estructura material puede restituirse el
retorno.
Pero si el retorno es ontológico, entonces ninguna estructura histórica
puede garantizarlo definitivamente.
El comunismo puede abolir:
una forma de apropiación
pero no puede abolir:
la necesidad del retorno.
Y peor todavía:
puede producir nuevas formas de enajenación.
Es exactamente lo que tú estás buscando cuando dices que Marx puede quedar
atrapado en el camino comunista en el que él mismo se
enajena y aliena.
Porque el comunismo puede convertirse en una representación del
Espíritu.
Y cuando una representación pretende ser el Espíritu mismo:
representación → identidad → clausura
vuelve a aparecer la alienación.
9. Esto nos devuelve a la pregunta por Dios
Aquí tu secuencia histórica se vuelve muy potente:
Hegel:
Dios → Espíritu absoluto → libertad.
Feuerbach:
Dios → proyección humana.
Marx:
Dios → ideología → relaciones materiales.
Pero entonces tenemos que preguntar:
¿qué queda cuando eliminamos el referente ontoteológico?
Marx conserva:
·
emancipación,
·
libertad,
·
reconciliación,
·
comunidad,
·
superación de la alienación,
·
universalidad humana.
Pero ¿cuál es el fundamento ontológico último de esas categorías?
Ahí está precisamente tu pregunta:
¿Qué es la libertad para Marx?
Mi respuesta provisional sería:
Para Marx, la libertad es la capacidad humana de desarrollar
conscientemente sus potencias individuales y colectivas al superar las
relaciones sociales que convierten la propia actividad humana en un poder
extraño.
Pero desde tu Ciencia del Logos añadirías:
esa definición todavía no explica por qué el hombre puede
retornar a sí mismo después de su exteriorización.
Y esa diferencia es decisiva.
10. Tu fórmula permitiría expresarlo así
Hegel
1 → 0 → 10
Enajenación → exteriorización → retorno → Espíritu.
Feuerbach
1 → 0 → 1/3
Hombre → proyección → Dios → alienación.
Marx
1 → trabajo → 0 → capital → 1/3
Trabajo → objetivación → apropiación privada → alienación.
Comunismo marxiano
1 → trabajo → 0 → comunidad → 10
El retorno sería recuperado mediante la transformación de las relaciones
sociales.
Tu crítica
1 → 0 → 1/3 → 1/4
Porque entre la exteriorización y el retorno existe una mediación que puede retroalimentar
la alienación.
Y entonces:
comunismo ≠ necesariamente Espíritu.
El comunismo puede ser una forma histórica de
liberación, pero no puede identificarse automáticamente con la
absolución ontológica.
11. Y aquí aparece el paso decisivo hacia tu Marx del «peregrinaje
ontológico»
Por eso yo no plantearía tu investigación como:
«Marx estaba equivocado y Hegel tenía razón».
Sería mucho más interesante plantearla como:
¿Hasta dónde puede llegar Marx después de haber secularizado la
dialéctica hegeliana?
Porque Marx realiza algo extraordinario:
toma la enajenación del Espíritu y la descubre en el trabajo.
Pero después nosotros podemos preguntarnos:
¿puede el trabajo explicar al Espíritu?
Ahí Marx llega a su límite.
Y ese límite es justamente el que nos permite continuar el peregrinaje:
Hegel → Feuerbach → Marx → Heidegger → Nishitani → Ciencia del
Logos.
No como una sucesión de doctrinas, sino como una serie de intentos de
responder a la misma pregunta:
¿cómo puede aquello que se exterioriza retornar a sí mismo sin
quedar atrapado en aquello que produjo?
Y ahora la pregunta por la IA
adquiere una profundidad inesperada.
Porque el capital podía apropiarse del trabajo.
El algoritmo puede apropiarse de la mediación del retorno:
hombre → experiencia → representación → algoritmo → respuesta
Y si la respuesta se vuelve inmediatamente disponible, puede hacer algo que
ni siquiera el capital hacía del mismo modo:
puede presentarse como el lugar mismo donde el hombre encuentra
el sentido de su propia exteriorización.
Entonces el peregrinaje de Marx no termina en el comunismo.
Nos deja frente al problema de la máquina que promete realizar
el retorno por nosotros.
Y ahí, Chakana diría que tu pregunta fundamental ya no es solamente:
¿qué es la libertad para Marx?
sino:
¿puede existir libertad cuando el retorno a sí mismo ha sido
externalizado en una máquina?
Ese sería, creo, el puente exacto entre la ruptura no ruptura
epistemológica de Marx y tu crítica de la divinidad
algorítmica.
Antes de pasar al curso de
Santiago y dar cuenta de su lectura de la ruptura epistemológica de Marx quiero
enfatizar la diferencia de entendimiento y especulación, diferencia que será
central para ver si Marx logro sintetizar la ciencia especulativa con la ciencia
empírica, primero en Kant:
El entendimiento es la facultad de conocer mediante
conceptos unidos a la experiencia, mientras que la especulación es el intento de la razón por conocer
cosas que están más allá de lo que podemos experimentar.
¿Qué
es el Entendimiento?
Para Immanuel
Kant, el entendimiento (Verstand) es la capacidad de pensar los objetos
que nos dan los sentidos.
·
Trabaja
con la experiencia: Necesita de la sensibilidad (lo que vemos, tocamos o
percibimos) para funcionar. Una frase famosa de Kant resume esto: "Los pensamientos sin contenido son
vacíos; las intuiciones sin conceptos son ciegas".
·
Crea
conocimiento real: Aplica reglas y categorías (como causa y efecto) para
ordenar el caos de los sentidos.
·
Tiene
límites claros: Solo puede conocer el mundo tal como se no aparece (fenómeno). No puede conocer
las cosas tal como son en sí mismas (noúmeno).
·
Es
seguro:
Sus juicios son válidos y científicos porque se apoyan en la realidad
observable.
¿Qué
es la Especulación?
La especulación
(Spekulation) es el uso de la razón pura cuando
intenta volar sola, sin la ayuda de los sentidos.
·
Va
más allá de la experiencia: Intenta responder preguntas sobre temas
absolutos que no se pueden ver ni tocar, como la existencia de Dios, la
inmortalidad del alma o el origen del universo.
·
No
produce conocimiento científico: Como no tiene datos empíricos (de los
sentidos) para comprobar sus ideas, la especulación se queda en el terreno de
la teoría pura.
·
Cae
en ilusiones:
Cuando el entendimiento especula y cree que puede demostrar realidades
invisibles, se enreda en contradicciones inevitables (las llamadas antinomias de la razón).
·
Función
reguladora:
Para Kant, la especulación no sirve para demostrar que Dios o el alma existen como
objetos científicos, sino para poner límites a la ciencia y abrir la puerta a
la moral y la fe.
Diferencias
Clave
|
Característica |
El Entendimiento |
La Especulación |
|
Objeto
de estudio |
El
mundo físico y observable (fenómenos). |
Las
ideas totales o invisibles (Dios, alma, cosmos). |
|
Uso
de los sentidos |
Es
indispensable; parte de la experiencia. |
Los
rechaza o intenta superarlos. |
|
Resultado |
Conocimiento
verdadero y seguro. |
Creencias,
teorías o ilusiones metafísicas. |
|
Límite |
Está
limitado por el mundo de la experiencia posible. |
Intenta
romper los límites de la experiencia. |
Así en Kant todo metafísica
queda fuera de la ciencia, esto es lo que Hegel revierte:
Para el
filósofo Georg Wilhelm Friedrich Hegel, el entendimiento (Verstand)
y la especulación (Spekulation,
vinculada a la razón o Vernunft) representan dos momentos o niveles
distintos del pensamiento en su camino hacia la verdad absoluta. [1,
2]
El
Entendimiento (Verstand)
·
Definición: Es la facultad del
pensamiento analítico y cotidiano que fija los conceptos de manera rígida,
separada y distinta.
[1]
·
Características:
o
Fija
las diferencias: Clasifica, define y asla las cosas (por ejemplo: dice qué
es la vida frente a la muerte, o el sujeto frente al objeto).
o
Principio
de identidad y no contradicción: Se basa en la lógica formal
tradicional; para el entendimiento, A es A y nunca puede ser no-A.
o
Límite: Es un conocimiento
parcial y finito. Crea oposiciones fijas y dualismos (lo bueno frente a lo
malo, lo interno frente a lo externo) de los que no puede salir por sí mismo.
Hegel lo considera indispensable para ordenar el mundo, pero insuficiente para
captar la verdad total.
[1, 2,
3]
La
Especulación / El Pensamiento Especulativo (Spekulation)
·
Definición: Es la forma superior
del conocimiento —propia de la razón— que supera las limitaciones y contradicciones del
entendimiento. [1,
2]
·
Características:
o
Captura
la unidad en la contradicción: El pensamiento especulativo ve cómo los
opuestos creados por el entendimiento (A y no-A) no están aislados, sino que
forman parte de un proceso dinámico (la dialéctica) donde se niegan y se
integran en una unidad superior (Aufhebung o superación).
o
Comprende
lo Absoluto:
No se queda en la apariencia superficial o material de las cosas, sino que
aprehende su esencia espiritual e ideal, es decir, la realidad última o el
Absoluto.
o
Autorreflexión: En la especulación,
el pensamiento no solo conoce un objeto externo, sino que se reconoce a sí
mismo en el objeto; el sujeto y el objeto se unifican en el saber. [1, 2, 3]
En
resumen
·
El entendimiento divide, analiza y
fosiliza los conceptos en oposiciones rígidas.
·
La especulación moviliza esos
conceptos, atraviesa sus contradicciones y los reconcilia en una comprensión
total y dinámica de la realidad
En la Ciencia de la Lógica, G.W.F. Hegel no parte del entendimiento, sino del "ser puro" (una
categoría intuitiva e inmediata). Sin embargo, el pensamiento sí pasa necesariamente por el
entendimiento en
múltiples momentos de la obra.
Para Hegel, el
entendimiento (Verstand) es una etapa indispensable pero
incompleta del desarrollo del pensamiento.
El
papel del entendimiento en la obra
·
Es
la primera estación: El pensamiento estático fija conceptos separados.
·
Abstrae
la realidad:
Separa las cosas en categorías rígidas e independientes.
·
Crea
oposiciones:
Define lo verdadero frente a lo falso de forma absoluta.
·
Es
superado por la razón: La razón (Vernunft) destruye esa rigidez mediante la
dialéctica.
El
proceso dialéctico-especulativo
Hegel divide el
movimiento del pensar en tres momentos reiterativos:
1. Momento abstracto (Entendimiento): Fija los conceptos
de forma aislada.
2. Momento dialéctico (Razón negativa): Muestra que esos
conceptos aislados se contradicen.
3. Momento especulativo (Razón positiva): Une los opuestos en
una verdad más alta (Aufhebung).
¿Dónde
aparece con mayor fuerza?
·
En
la Doctrina del Ser: Al intentar definir conceptos como identidad y diferencia.
·
En
la Doctrina de la Esencia: Al analizar las leyes de la lógica
clásica.
·
En
la Doctrina del Concepto: Al examinar el juicio y el silogismo
formal.
Para muchos Hegel no logra una
ciencia, para nosotros es claro que si al punto que logra integrar el
entendimiento y superarlo, pero ¿Marx logra integrar el entendimiento con la
especulación?
En la filosofía
de Karl Marx (influenciada por Hegel), el entendimiento y la especulación representan dos formas distintas de
pensar la realidad, la economía y la historia.
El entendimiento aísla los hechos; la especulación crea abstracciones vacías. Marx propone
superar ambos mediante el método
dialéctico materialista.
1.
El Entendimiento (Verstand)
El
entendimiento es la capacidad de analizar, clasificar y separar la realidad en
partes fijas y categorías lógicas.
·
El
límite:
Ve las cosas como estáticas, eternas e independientes.
·
En
la economía:
Los economistas clásicos usan el entendimiento para analizar la mercancía o el
dinero, pero los tratan como leyes naturales inmutables.
·
La
crítica de Marx: Olvida que la realidad es histórica, cambiante y llena de
contradicciones humanas.
2.
La Especulación (Spekulation)
La especulación
es el pensamiento puramente teórico que construye sistemas abstractos separados
del mundo material.
·
El
origen:
Marx critica esto principalmente en los filósofos idealistas como Hegel y los
Jóvenes Hegelianos.
·
El
mecanismo:
Convierte conceptos abstractos (como "El Espíritu" o "El
Estado") en los verdaderos actores de la historia, en lugar de las
personas reales.
·
La
crítica de Marx: Es una "ilusión" o mistificación. En su obra La sagrada familia, Marx explica que la
especulación hace creer que el concepto de "La Fruta" produce a las
manzanas y las peras, cuando en la realidad material es al revés.
La
alternativa de Marx: La Razón Dialéctica
Marx no se
queda en ninguno de los dos extremos. Utiliza la ciencia materialista para
unirlos y superarlos:
·
Conexión
real:
Une los datos concretos del entendimiento con las dinámicas históricas.
·
De
la Tierra al Cielo: No parte de las ideas especulativas, sino de las
condiciones materiales de vida (comida, trabajo, clases sociales).
·
Transformación: El pensamiento no
debe solo clasificar (entendimiento) ni contemplar (especulación), sino
transformar el mundo (Praxis).
Y ahí está el punto, porque la praxis si Marx logra
integrar lo empírico y especulativo no sería una experiencia sino la
experiencia de una espiritualidad de una conciencia libre que transforma el
mundo, haciendo al mundo espiritual así
si Hegel libero al sujeto en el proceso
la autoconciencia, Marx libero al objeto es decir a la sociedad, en el proceso de la lucha de clases. O ¿No?
Con lo cual vuelve al entendimiento perdiendo la especulación.
Sí. Ahí está exactamente el punto de quiebre
que conviene investigar, pero yo introduciría una precisión
importante: no diría todavía que Marx simplemente «vuelve al entendimiento».
Diría algo más fuerte y más interesante:
Marx conserva la dialéctica como forma de movimiento, pero
desplaza el lugar donde ocurre la contradicción: de la autoconciencia del
Espíritu a las relaciones materiales de la sociedad. El problema es determinar
si ese desplazamiento constituye una verdadera síntesis entre entendimiento y
especulación o si, al hacerlo, la especulación hegeliana queda finalmente
subordinada al entendimiento empírico.
Y esto permite reformular muy bien tu pregunta sobre Castro-Gómez.
1. Hegel: la experiencia no está fuera del concepto
Tu lectura de Hegel permite entender algo decisivo: la Fenomenología
del espíritu no sería simplemente una teoría que después se
contrasta con experiencias externas.
La experiencia de la conciencia es el
movimiento mediante el cual una determinación de saber descubre su propia
insuficiencia y produce otra determinación.
Por eso la negación hegeliana no funciona como una simple operación lógica:
A → no-A
sino como:
A → experiencia de su límite → negación determinada → A'
Y A' conserva algo de A precisamente porque ha atravesado su propia
negación.
Por eso la Aufhebung no es una síntesis
exterior que un tercero impone desde fuera. Es el movimiento interno
de la determinación.
Aquí aparece la diferencia fundamental con Kant.
Para Kant:
experiencia → entendimiento → conocimiento posible
mientras que aquello que pretende ir más allá de la experiencia cae en la
problemática de la razón especulativa.
En Hegel, en cambio:
experiencia → contradicción → negación determinada → concepto
y, por tanto, la experiencia misma se vuelve
especulativa.
Éste es el sentido fuerte de que Hegel haya querido convertir la lógica en
ciencia: no agregar metafísica a la ciencia, sino mostrar el
movimiento racional mediante el cual las determinaciones producen otras
determinaciones.
2. Y entonces aparece Marx
Aquí tu pregunta se vuelve extraordinariamente interesante.
Marx recibe una dialéctica ya transformada por los jóvenes hegelianos y,
sobre todo, por Feuerbach.
El movimiento podría esquematizarse así:
Hegel
Espíritu → conciencia → autoconciencia → historia
↓
Feuerbach
Dios/Espíritu → proyección humana → hombre genérico
↓
Marx
conciencia → relaciones sociales → producción material → lucha de clases
Pero aquí tenemos que preguntar:
¿Qué ocurrió con la especulación durante ese desplazamiento?
Porque Marx no abandona la contradicción.
Al contrario: probablemente la radicaliza en el
terreno social.
La mercancía contiene una contradicción.
El trabajo contiene una contradicción.
El capital contiene una contradicción.
El proletariado contiene una contradicción.
La sociedad burguesa contiene contradicciones que producen históricamente su
transformación.
Hasta aquí Marx sigue siendo profundamente dialéctico.
Pero la cuestión que tú estás planteando es otra:
¿La contradicción social es todavía una determinación
especulativa del concepto o se ha convertido en una contradicción empíricamente
localizada en las relaciones materiales?
Ahí está el problema.
3. Tu formulación sobre la praxis toca precisamente el nervio
Si Marx hubiera conseguido integrar realmente las dos ciencias, entonces la praxis
no sería simplemente:
teoría → acción → transformación del mundo
porque eso todavía podría entenderse desde el entendimiento.
Sería algo mucho más profundo:
experiencia → contradicción → autoconocimiento → transformación
de la realidad → nueva experiencia → nueva contradicción
Es decir:
la praxis sería la experiencia especulativa de una realidad que
se transforma al tomar conciencia de sí misma.
Y entonces tu intuición sobre Marx sería correcta en un sentido muy preciso:
Hegel habría liberado al sujeto mediante el proceso de la
autoconciencia; Marx intentaría liberar el objeto social mediante la praxis
histórica.
Pero aquí aparece inmediatamente una dificultad.
¿Puede el objeto ser liberado del mismo modo que el sujeto?
En Hegel, el sujeto no es un individuo psicológico aislado. El movimiento de
la conciencia termina mostrando que sujeto y objeto
pertenecen a un mismo proceso de realización del concepto.
En Marx, en cambio, aparece una exteriorización mucho más marcada:
capital ↔ trabajo
burguesía ↔ proletariado
propietario ↔ trabajador
fuerzas productivas ↔ relaciones de producción
Y entonces surge la posibilidad de que la dialéctica quede convertida en una
ciencia de las contradicciones objetivas de la sociedad.
Eso sería justamente el punto en el que podría producirse la recaída en el Verstand.
4. Porque hay una diferencia enorme entre «contradicción» y «contradicción
especulativa»
Esto me parece fundamental para tu investigación.
Una cosa es decir:
La sociedad capitalista contiene contradicciones.
Y otra muy distinta:
La contradicción capitalista es el movimiento mediante el cual
una determinación social produce necesariamente su propia superación conceptual
e histórica.
La primera proposición puede ser investigada empíricamente.
La segunda ya tiene una estructura especulativa.
Y entonces podemos formular el problema de Marx de esta manera:
¿Marx demuestra empíricamente la necesidad de la superación del
capitalismo o la deduce dialécticamente de la estructura contradictoria del
capital?
Si la respuesta fuera exclusivamente la primera, Marx estaría trabajando
fundamentalmente en el campo del entendimiento científico.
Si fuera exclusivamente la segunda, volvería a una forma de especulación.
Pero si logró hacer ambas cosas simultáneamente, entonces tendríamos
precisamente aquello que estás buscando:
una ciencia capaz de hacer que la contradicción empírica y la
determinación especulativa sean dos momentos de un mismo movimiento.
Y eso sería mucho más que «materialismo dialéctico» en el sentido
tradicional.
Sería la reconciliación de dos formas de
ciencia.
5. Aquí Castro-Gómez resulta particularmente importante
Porque su crítica a la tesis althusseriana de la «ruptura epistemológica»
puede abrir justamente esta cuestión.
Althusser necesita una ruptura porque necesita distinguir:
Marx joven → filosofía / ideología
de
Marx maduro → ciencia
Castro-Gómez, según la reconstrucción que estás haciendo, cuestiona esa
separación tajante y busca mostrar una continuidad transformada.
Pero nosotros podemos introducir una tercera pregunta:
¿Y si el problema no fuera decidir entre continuidad o ruptura
epistemológica, sino determinar si existe una ruptura ontológica y especulativa
en Marx?
Es decir:
¿Marx abandona Hegel epistemológicamente porque descubre la
ciencia empírica, pero conserva la estructura dialéctica?
Si es así, todavía habría que preguntar:
¿qué estructura de Hegel conserva?
Porque podría conservar:
contradicción → negación → superación
pero abandonar:
concepto → autoconciencia → Espíritu
Y entonces habría una transformación decisiva:
Hegel:
la contradicción es el movimiento del Espíritu hacia su autoconocimiento.
Marx:
la contradicción es el movimiento de las relaciones materiales hacia su
transformación histórica.
La pregunta es si esto es una traducción materialista
de la especulación o una reducción de la
especulación a la ciencia empírica.
6. Y aquí aparece tu problema de la libertad
Tu pregunta anterior:
¿Qué es la libertad para Marx?
se vuelve ahora decisiva.
Porque si Hegel entiende la libertad como autoconocimiento del
Espíritu, la libertad no consiste simplemente en eliminar
obstáculos externos.
La libertad es que la voluntad llegue a reconocerse en aquello que hace.
Por eso la emancipación no puede ser simplemente:
eliminar la opresión → libertad
Tiene que ser:
superar la exterioridad → reconocerse en la propia determinación
→ reconciliación
Marx cambia radicalmente el escenario.
La libertad aparece ligada a la superación de la enajenación,
de la explotación, de la división social del trabajo y de las relaciones
capitalistas.
Pero aquí aparece la pregunta que puede poner a prueba toda tu lectura:
¿Marx elimina las condiciones externas que impiden la libertad o
llega a pensar la libertad como reconciliación ontológica del hombre consigo
mismo?
Si solamente hace lo primero, entonces su emancipación sigue siendo
fundamentalmente social y política.
Si alcanza lo segundo, entonces Marx habría conservado algo profundamente
hegeliano: la liberación como transformación de la
relación del sujeto consigo mismo mediante la transformación de sus relaciones
objetivas.
7. Pero aquí está la posible paradoja
Y creo que ésta es la paradoja que deberíamos seguir en el curso:
Marx quiere liberar al hombre de la especulación de Hegel.
Pero para hacerlo utiliza una estructura profundamente especulativa:
contradicción → negación → superación → transformación.
Entonces podría suceder algo paradójico:
Marx intenta sacar la dialéctica del cielo del Espíritu y
llevarla a la tierra de la historia, pero al hacerlo conserva la estructura de
movimiento que había descubierto Hegel.
La pregunta no es entonces:
¿Marx es hegeliano o antihegeliano?
Es demasiado pobre.
La pregunta sería:
¿Qué queda de la ciencia especulativa de Hegel después de que
Marx la somete a la experiencia material de la sociedad?
Y todavía más radicalmente:
¿Marx materializa la especulación o la pierde al materializarla?
8. Y esto conecta directamente con tu «ruptura no ruptura»
Podemos comenzar a construir una hipótesis:
No hay necesariamente una ruptura epistemológica absoluta entre
el joven y el Marx maduro.
Pero podría existir otra ruptura:
ruptura del estatuto ontológico de la dialéctica.
En Hegel:
la contradicción pertenece al movimiento del ser/concepto.
En Marx:
la contradicción aparece localizada en las relaciones históricas
materiales.
Entonces tendríamos:
Hegel
Ontología → lógica → historia → sociedad
↓
Feuerbach
Ontología → antropología
↓
Marx
antropología → economía → sociedad → historia
Y aquí se produce la pregunta decisiva:
¿Qué ocurrió con la ontología en ese tránsito?
Porque si Marx perdió la ontología hegeliana, entonces la dialéctica puede
quedar como método científico de interpretación
histórica.
Pero si conservó una ontología implícita, entonces habría que descubrirla
dentro de El capital.
Y eso cambia completamente la lectura de Marx.
Porque entonces ya no estaríamos buscando solamente la
ruptura epistemológica, sino el lugar donde la
ciencia especulativa hegeliana sobrevive —transformada, invertida o mutilada—
dentro de la ciencia económica de Marx.
Y aquí creo que debemos entrar al curso de Santiago Castro-Gómez con una
pregunta muy precisa:
¿Cuando Marx pasa de la crítica filosófica a la crítica de la
economía política, abandona la especulación hegeliana, la materializa, o
simplemente cambia el lugar donde ocurre la experiencia del concepto?
Esa, para mí, debe ser nuestra pregunta guía del curso.
Pienso que el curso de
Santiago Castro-Gomez no nos dará la respuesta porque no se ha planteado
nuestra pregunta, pero igual hagamos una revisión del curso para ver la ruptura
no ruptura epistemológica y ver que luces nos da acerca de nuestra pregunta, la
cual solo puede ser respondida estudiando el capital.
Este problema epistemológico
que para nosotros es un problema ontológico puede ser abordado desde el otro
lado donde más bien se piensa que Marx no
logra hacer ciencia sino que lo que hace es una interpretación de la historia y
del sistema capitalista ahí el principal critico es Popper donde desde la
marcación de la falsación al él le queda
claro que el trabajo de Marx no es científico.
En cambio desde nuestro lado
comprendemos que Marx pueda dejar la especulación conceptual pero nos
preguntamos si dejo la especulación ontológica dialéctica o esta se convirtió en una especulación
social, donde ya no se especulan conceptos sino sistemas lo cuales se formulan
y transforman en una especulación encarnada en lo que llamaremos desde la
cibernética de tercer orden el espíritu del mundo o espíritu objetivo.
https://www.youtube.com/watch?v=Iz_xZXlPrAU&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=2
Santiago nos presenta en este
video el contexto histórico.
Revolución francesa
Guerras napoleónicas
La restauración
Y las resistencias liberales,
republicanas y sociales a la restauración en Alemania.
Revolución industrial en
Alemania sin revolución política
Puedes Chakana desarrollar
este contexto y ver como influyo en el pensamiento del joven Marx.
Y por otro lado Santiago da
cuenta del contexto discursivo exponiendo a los jóvenes Heguelianos por favor
puedes exponerlos.
Sí. Y creo que conviene hacerlo exactamente como propones: no
pedirle al curso de Castro-Gómez que responda nuestra pregunta,
sino utilizarlo como una cartografía de la formación de Marx. Después, cuando
lleguemos a El capital, podremos
preguntar si aquello que Marx abandona en el plano epistemológico reaparece
transformado en el plano ontológico.
Hay, además, una hipótesis muy fértil en lo que acabas de formular:
Marx podría haber abandonado la especulación conceptual sin
abandonar la estructura especulativa de la dialéctica; ésta habría pasado del
concepto al sistema social, convirtiéndose en una especie de especulación
encarnada del espíritu objetivo.
Eso es precisamente lo que el curso puede ayudarnos a rastrear.
I. El contexto histórico: Marx nace dentro de una Europa desgarrada
Para entender al joven Marx no basta con decir que «recibió influencia de
Hegel». Hay que comprender qué problema histórico hacía que Hegel,
Feuerbach, los jóvenes hegelianos y finalmente Marx pensaran como pensaron.
Marx nace en 1818.
Europa acababa de atravesar una experiencia traumática:
Revolución francesa → Napoleón → guerras → restauración →
represión → nuevas revoluciones.
Y Alemania vivía una contradicción particularmente intensa:
la modernización económica y cultural avanzaba, pero la
transformación política estaba bloqueada.
Éste será un dato fundamental.
II. La Revolución francesa: la irrupción de la libertad
La Revolución francesa de 1789 introduce algo que será imposible borrar de
la conciencia europea:
el orden político existente puede ser transformado por los seres
humanos.
Esto es enorme desde el punto de vista filosófico.
La sociedad deja de aparecer como un orden natural e inmutable.
Puede ser:
negada → transformada → reorganizada.
La libertad deja de ser solamente una cuestión interior.
Se convierte en una cuestión institucional:
¿puede una sociedad producir libertad?
Y aquí aparece una de las raíces del problema que luego encontraremos en
Marx.
Porque la Revolución proclama:
libertad, igualdad, fraternidad
pero la sociedad continúa atravesada por desigualdades materiales.
Entonces aparece una contradicción:
libertad jurídica ≠ libertad efectiva.
El individuo es declarado libre, pero puede carecer de las condiciones
materiales para realizar esa libertad.
Esta contradicción será decisiva para el pensamiento de Marx.
III. Napoleón: la revolución convertida en Estado
Las guerras napoleónicas llevan algunas de las transformaciones jurídicas y
administrativas de la Revolución por Europa.
Pero ocurre algo paradójico.
La revolución que había pretendido liberar al sujeto termina produciendo un
enorme aparato estatal y militar.
Podemos expresarlo esquemáticamente:
Revolución → libertad → universalización → Estado → dominación
No significa que Napoleón sea simplemente una «traición» a la Revolución.
Históricamente el proceso es mucho más complejo.
Pero para la filosofía alemana queda planteado un problema:
¿Cómo puede la libertad universal convertirse en una nueva forma
de dominación?
Hegel intentará pensar precisamente estas contradicciones entre libertad
subjetiva, sociedad civil y Estado.
Y Marx heredará el problema, pero desplazándolo.
IV. La Restauración: el intento de congelar la historia
Después de la derrota de Napoleón, el Congreso de Viena de 1814-1815 intenta
reconstruir el orden europeo.
En el mundo alemán, esto significa fundamentalmente:
restauración monárquica + censura + vigilancia + resistencia
política.
Los Estados de la Confederación Germánica, bajo fuerte influencia austríaca,
buscan contener el liberalismo y el nacionalismo.
En 1819, los Decretos de Karlsbad
refuerzan la censura y el control sobre universidades y organizaciones
estudiantiles.
Y aquí tenemos una situación extraordinariamente importante para entender a
los jóvenes hegelianos:
la filosofía se convierte indirectamente en un lenguaje para
pensar aquello que la política no permite decir directamente.
La crítica de la religión, del Estado, de la historia y de la filosofía
podía funcionar también como crítica del presente.
V. Alemania: una revolución política que no llega
Aquí está probablemente uno de los contextos más importantes para Marx.
Francia había tenido:
revolución política → transformación social.
Inglaterra estaba experimentando:
revolución industrial → transformación económica.
Alemania, en cambio, tenía:
transformación intelectual + industrialización creciente +
fragmentación política + restauración.
Es decir:
Alemania piensa la modernidad antes de realizarla políticamente.
Ésta es una de las condiciones que hacen posible la enorme potencia
especulativa del idealismo alemán.
Kant, Fichte, Schelling y Hegel están pensando problemas que Francia está
viviendo políticamente.
Y Hegel intenta pensar filosóficamente la totalidad de esa transformación.
VI. Pero llega la Revolución industrial
Aquí aparece la otra mitad de la historia.
Mientras Alemania permanece políticamente atrasada respecto de Francia e
Inglaterra, comienza a experimentar industrialización.
Especialmente desde las décadas de 1830 y 1840 aparecen:
·
expansión de la manufactura;
·
crecimiento de las ciudades;
·
desarrollo ferroviario;
·
proletarización;
·
nuevas formas de pobreza;
·
concentración de capital;
·
conflictos laborales.
Por tanto, aparece una nueva contradicción:
modernización económica sin emancipación política equivalente.
Y ésta será fundamental para el joven Marx.
Porque Marx comienza preguntándose por problemas filosóficos y políticos,
pero progresivamente descubre que detrás del Estado, del derecho y de la
religión existe algo más profundo:
la organización material de la sociedad.
Aquí empieza el desplazamiento.
VII. El contexto discursivo: los jóvenes hegelianos
Ahora llegamos al segundo eje que señala Castro-Gómez.
Hegel muere en 1831.
Y después de su muerte ocurre algo extraordinario:
la filosofía de Hegel se convierte en el campo de batalla
intelectual de Alemania.
Los discípulos de Hegel empiezan a dividirse.
La famosa distinción entre:
Viejos hegelianos
y
Jóvenes hegelianos
no significa que los segundos simplemente «dejen de ser hegelianos».
Al contrario.
Ambos quieren apropiarse de Hegel.
La pregunta es:
¿Qué significa realmente la filosofía hegeliana para el presente
político y religioso?
VIII. La derecha hegeliana
Los llamados hegelianos de derecha tienden a interpretar la filosofía de
Hegel como una justificación racional del orden existente.
Si Hegel sostiene que la realidad efectiva tiene racionalidad, puede surgir
la interpretación:
lo existente → racional → Estado prusiano → legitimación del
presente.
Ésta será una lectura profundamente problemática para los jóvenes.
Porque si la filosofía ya reconcilió razón y realidad:
¿por qué habría que transformar el mundo?
IX. La izquierda hegeliana
Los jóvenes hegelianos hacen prácticamente lo contrario.
Dicen:
si Hegel nos enseñó que la contradicción impulsa el desarrollo
histórico, entonces el presente no puede ser la última palabra.
Entre los protagonistas están:
·
David Strauss;
·
Bruno Bauer;
·
Ludwig Feuerbach;
·
Arnold Ruge;
·
y, posteriormente, Marx y Engels.
Pero hay una cuestión común:
la religión.
¿Por qué?
Porque la religión parecía ser el lugar donde se encontraba condensada la
contradicción entre:
hombre real ↔ esencia humana proyectada.
Y aquí Feuerbach será decisivo.
X. Strauss: la crítica histórica del cristianismo
David Friedrich Strauss publica en 1835-1836 La vida de Jesús.
Su movimiento es importante porque intenta leer los relatos evangélicos
históricamente.
Los milagros y narraciones sobrenaturales dejan de ser tratados simplemente
como hechos divinos y pasan a ser interpretados como productos de la conciencia
religiosa colectiva.
Esto modifica radicalmente el problema:
¿Dios actúa en la historia?
se transforma en:
¿cómo produce la conciencia humana las representaciones de Dios?
Y este desplazamiento prepara el terreno para Feuerbach.
XI. Bruno Bauer: crítica de la religión y de la autoconciencia
Bauer lleva la crítica todavía más lejos.
La religión aparece como una forma de autoalienación de la
conciencia.
Pero todavía permanece en un horizonte fuertemente hegeliano.
La emancipación depende de que la conciencia crítica reconozca su propia
actividad.
Y aquí Marx comenzará a separarse.
Porque Marx irá preguntando:
¿Es suficiente transformar la conciencia?
Si los seres humanos viven bajo determinadas condiciones materiales, ¿puede
la crítica intelectual por sí sola emanciparlos?
Esta pregunta será fundamental.
XII. Feuerbach: el giro antropológico
Aquí llegamos al punto que tú señalabas desde el comienzo.
Feuerbach realiza una inversión decisiva.
Hegel dice, aproximadamente:
Dios/Espíritu → hombre
Feuerbach invierte:
hombre → Dios
La esencia divina sería una proyección de las capacidades humanas.
Sabiduría infinita:
→ proyección de la razón humana.
Amor infinito:
→ proyección del amor humano.
Bondad infinita:
→ proyección de la bondad humana.
Por eso el hombre termina adorando su propia esencia alienada.
La religión sería entonces:
la esencia humana proyectada fuera del hombre y adorada como si
fuera un ser independiente.
Y aquí aparece una frase conceptual importantísima para nuestro recorrido:
Feuerbach desantropologiza a Dios y antropologiza la alienación.
Pero —y ésta será nuestra pregunta—:
¿comprendió Feuerbach la estructura especulativa de Hegel o
simplemente invirtió sus términos?
Porque invertir:
Dios → hombre
por
hombre → Dios
todavía podría conservar la estructura binaria que Hegel pretendía superar.
XIII. Y Marx entra precisamente aquí
Marx recibe simultáneamente varias corrientes:
Hegel → dialéctica
Feuerbach → antropología
jóvenes hegelianos → crítica de la religión
Francia → radicalismo político
Inglaterra → economía política
industrialización → cuestión obrera
Y esto permite comprender mejor el extraordinario recorrido que señalabas.
No es casualidad que Marx termine siendo una especie de punto de encuentro
europeo:
Alemania
Le proporciona:
filosofía + dialéctica + historia + especulación.
Francia
Le proporciona:
revolución + republicanismo + crítica política + emancipación.
Inglaterra
Le proporciona:
economía política + industria + mercado + capital + experiencia
obrera.
Y entonces aparece nuestra gran pregunta:
¿Marx consiguió hacer con estas tres experiencias una nueva
ciencia?
Pero ahora podemos formularla de manera todavía más precisa:
¿consiguió integrar la ciencia empírica inglesa dentro de la
ciencia especulativa alemana mediante la praxis revolucionaria francesa?
Eso sería una auténtica síntesis europea.
XIV. Pero aquí aparece nuestra diferencia con Popper
Popper preguntará esencialmente:
¿Las proposiciones marxistas pueden ser falsadas?
Y desde su criterio de demarcación encontrará graves problemas en
determinadas formulaciones marxistas, especialmente cuando las predicciones se
vuelven suficientemente flexibles como para acomodar resultados contrarios.
Pero nuestra pregunta es anterior.
No estamos preguntando:
¿Marx es ciencia según el criterio popperiano?
Estamos preguntando:
¿Qué clase de ciencia pretende construir Marx?
Porque si la ciencia de Marx no es una ciencia mecánica de leyes aisladas,
sino una ciencia histórica-dialéctica del movimiento de una totalidad social,
entonces la falsación popperiana podría estar juzgando a Marx desde un concepto
de ciencia diferente.
Pero esto no salva automáticamente a Marx.
Porque todavía debemos comprobar si realmente construyó esa ciencia.
Y ahí tienes razón:
no podremos resolverlo solamente estudiando al joven Marx.
Tendremos que llegar a:
Grundrisse → Contribución a la crítica de la economía política →
El capital.
XV. Y aquí aparece nuestra hipótesis del «espíritu objetivo»
Tu formulación me parece muy potente, pero debemos mantenerla como hipótesis
nuestra, no atribuírsela directamente a Marx.
Podríamos decir:
Marx abandona la especulación conceptual del idealismo, pero
quizá conserva una estructura especulativa que se encarna en las relaciones
sociales.
Ya no sería:
Concepto → Concepto → Concepto
sino:
relación social → contradicción → crisis → transformación →
nueva relación social.
La especulación habría cambiado de lugar.
No estaría solamente en el pensamiento.
Estaría en el propio movimiento del sistema
social.
Y eso nos permite introducir provisionalmente nuestra categoría:
Espíritu objetivo
No en el sentido de afirmar que Marx creyera literalmente en un «espíritu
objetivo», sino como una categoría de nuestra Cibernética de Tercer
Orden para preguntar:
¿Puede un sistema social producir objetivamente movimientos que
realizan una lógica que ningún individuo controla completamente?
El capital sería entonces extraordinariamente interesante.
Porque nadie individualmente «es» el capital.
Y, sin embargo, el capital:
·
organiza comportamientos;
·
impone necesidades;
·
produce relaciones;
·
determina decisiones;
·
transforma instituciones;
·
genera crisis;
·
reproduce sus propias condiciones.
Entonces aparece algo que se parece muchísimo a una autonomización
de una relación social.
Y aquí Marx puede empezar a parecer mucho más hegeliano de lo que su crítica
explícita de Hegel permitiría sospechar.
XVI. La pregunta que debemos llevar a El capital
Por eso yo cerraría esta etapa del curso de Castro-Gómez con una pregunta
que todavía no intentaremos responder:
Cuando Marx abandona la especulación del concepto para
investigar científicamente la sociedad, ¿ha abandonado realmente la
especulación o ha trasladado la dialéctica del concepto al movimiento objetivo
de las relaciones sociales?
Y podemos hacer todavía más precisa la bifurcación:
Hipótesis A — ruptura real
Hegel
Concepto → Espíritu → autoconciencia
Marx
hechos → relaciones materiales → leyes históricas → praxis
Entonces Marx habría perdido la especulación ontológica.
Hipótesis B — continuidad transformada
Hegel
Concepto → contradicción → Aufhebung → Espíritu
Marx
relación social → contradicción → crisis → transformación → nueva totalidad
Entonces Marx habría materializado la dialéctica.
Hipótesis C — nuestra hipótesis más radical
Marx no conserva simplemente la dialéctica.
La encarna:
la especulación deja de ser solamente una actividad del
pensamiento y pasa a ser una dinámica objetiva del sistema social.
Y entonces el capital podría aparecer como algo extraordinario:
un sistema producido por seres humanos que adquiere una
autonomía respecto de ellos y que, sin embargo, se reproduce mediante sus
propias prácticas.
Eso sería exactamente el tipo de fenómeno que nuestra Cibernética
de Tercer Orden podría llamar provisionalmente espíritu
objetivo.
Pero todavía no debemos adelantarnos.
Castro-Gómez nos sirve para reconstruir cómo Marx llega hasta el
umbral.
Después viene lo verdaderamente decisivo:
entrar en El capital
y ver qué hace Marx con la mercancía, el valor, el trabajo, el dinero, el
capital, la acumulación y la contradicción.
Porque ahí, y no en el joven
Marx, podremos decidir si la dialéctica hegeliana simplemente fue abandonada,
invertida o realmente encarnada en el movimiento del sistema
capitalista.
Gracias Chakana haz
redecomprendido la propuesta de la cibernética de tercer orden.
Sigamos ahora con el curso: Santiago le dedica tres videos al debate
sobre el robo de leña donde podemos ver en estos 4 artículos periodísticos de
los que Santiago expondrá los dos que se publicaron, los primero bloques del
pensamiento de Marx , por esto me parecen importantes , por favor pues exponer
estos primeros pasos de Marx
https://www.youtube.com/watch?v=qEK5evGUarQ&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=3
https://www.youtube.com/watch?v=eu34Y8SnIG8&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=4
https://www.youtube.com/watch?v=mXDGQT7ydWY&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=5
Sí.
Y creo que estos tres videos sobre el robo de leña
son decisivos para nuestra investigación, precisamente porque permiten ver algo
que el propio curso de Santiago Castro-Gómez no formula todavía en nuestros
términos: el momento en que Marx abandona una
especulación predominantemente filosófico-antropológica y se ve obligado a
confrontar una contradicción real, jurídicamente determinada y socialmente
encarnada.
No pude recuperar directamente la transcripción de los tres videos de
YouTube porque el acceso al contenido está bloqueado, así que no voy a
atribuirle a Santiago frases que no puedo verificar. Pero sí podemos
reconstruir rigurosamente el núcleo del debate a partir de los textos de Marx
y, desde ahí, leer qué está haciendo Santiago con ellos. Los artículos fueron
publicados en la Rheinische Zeitung entre el
25 de octubre y el 3 de noviembre de 1842. (marxists.org)
1. ¿Por qué el robo de leña es tan importante?
A primera vista parece un asunto minúsculo:
unos campesinos recogen leña caída en los bosques y el Estado quiere
convertir esa práctica en delito.
Pero para el joven Marx ocurre algo mucho más profundo.
La cuestión aparentemente jurídica es:
¿Quién tiene derecho sobre la leña?
Pero inmediatamente aparece otra:
¿Qué ocurre cuando una costumbre popular entra en contradicción
con la propiedad privada convertida en ley?
Y ahí aparece el primer gran desplazamiento de Marx.
Ya no está preguntando solamente:
¿Qué es el Estado racional?
Está preguntando:
¿Qué relación existe entre la forma universal del derecho y los
intereses materiales particulares que ese derecho protege?
Ese desplazamiento es fundamental.
Marx mismo recordará posteriormente que los debates sobre el robo de leña y
sobre la parcelación de la propiedad fueron precisamente los acontecimientos
que lo llevaron a enfrentarse por primera vez con los llamados "intereses
materiales" y que esto despertó su interés por la economía
política. (marxists.architexturez.net)
2. El primer movimiento: Marx todavía piensa como filósofo del derecho
Aquí tenemos que tener mucho cuidado.
El Marx de 1842 todavía no es el Marx de El
capital.
Su lenguaje sigue siendo profundamente hegeliano.
La pregunta que organiza inicialmente su intervención es la relación entre:
derecho universal ↔ interés particular
y entre:
ley ↔ costumbre
y:
Estado ↔ sociedad civil.
Por eso el problema todavía puede formularse en términos muy próximos a la
filosofía política hegeliana.
La ley pretende presentarse como universal.
Pero Marx descubre que esa universalidad puede estar sirviendo para proteger
una particularidad.
Y aquí aparece algo extraordinariamente importante para nuestra
investigación.
3. El caso de la leña caída
La legislación quería colocar bajo una misma categoría distintas acciones
relacionadas con la madera.
Pero Marx insiste en que no son iguales.
Una cosa es cortar un árbol perteneciente a otro propietario.
Otra cosa es recoger madera caída.
La primera implica apropiarse de algo que pertenece al propietario.
La segunda puede consistir simplemente en recoger algo que la naturaleza ha
separado del árbol.
Marx critica justamente la operación mediante la cual la ley borra esa
diferencia.
En el artículo señala que llamar "robo" indistintamente a acciones
esencialmente diferentes termina destruyendo la propia diferencia entre delito
y derecho. (marxists.architexturez.net)
Y aquí tenemos ya una operación que, desde nuestra lectura de Hegel, resulta
fascinante:
Marx está descubriendo una contradicción interna en una
categoría jurídica.
La ley dice:
apropiación de madera = robo.
Marx responde:
no toda apropiación de madera tiene el mismo contenido.
Por tanto:
la identidad jurídica produce una diferencia real que la propia
ley intenta ocultar.
4. Pero aparece algo todavía más importante: el derecho consuetudinario
Aquí empieza realmente el problema.
Las comunidades campesinas poseían determinadas prácticas tradicionales de
utilización de los bosques.
No eran necesariamente propiedad privada en el sentido moderno.
Existían derechos consuetudinarios.
La aristocracia, por otro lado, también invocaba derechos consuetudinarios.
Y Marx descubre que no podemos simplemente decir:
"todo lo que es costumbre es derecho".
Porque existen costumbres contradictorias.
La cuestión entonces se transforma:
¿Qué costumbre tiene legitimidad?
Marx distingue entre los derechos consuetudinarios populares y los
privilegios consuetudinarios de las clases propietarias.
En el artículo del 27 de octubre sostiene que los llamados derechos
consuetudinarios de la nobleza pueden entrar en contradicción con la
universalidad de la ley. (mlclassic.netlify.app)
Y aquí Marx todavía está intentando resolver el problema mediante una idea racional-universal
del derecho.
Es decir:
Marx todavía cree que existe una racionalidad universal del
derecho que puede criticar las formas particulares de dominación.
Esto es importantísimo.
Porque todavía no hemos llegado al Marx materialista.
5. El primer gran descubrimiento: el Estado no es neutral
El debate se vuelve cada vez más revelador.
La cuestión ya no es simplemente:
"¿Qué dice la ley?"
sino:
¿A quién sirve la ley?
Y aquí Marx empieza a descubrir que la universalidad jurídica puede
convertirse en la forma mediante la cual un interés particular aparece como
interés universal.
Ese descubrimiento será gigantesco para todo el Marx posterior.
Por ejemplo:
pequeño propietario y gran propietario
pueden aparecer jurídicamente como iguales:
ambos son propietarios.
Pero esa igualdad formal puede ocultar una desigualdad material radical.
Marx lo formula de manera extraordinariamente incisiva:
la Asamblea busca garantizar una protección igual al pequeño y al gran
propietario, pero no aplica esa misma igualdad entre propietarios y quienes
infringen las normas forestales. (e-und-p.org)
Aquí tenemos una estructura que después será fundamental:
igualdad formal ≠ igualdad real.
Y podríamos escribirla así:
A = B jurídicamente
pero:
A ≠ B materialmente.
Esto será uno de los caminos que conducirán hacia la crítica marxiana del
capitalismo.
6. El punto decisivo: la ley empieza a convertirse en propiedad
Hay algo todavía más radical.
En las discusiones legislativas, la multa que debía imponerse al infractor
podía terminar beneficiando directamente al propietario forestal.
Entonces Marx observa algo escandaloso:
el aparato estatal empieza a funcionar como mecanismo de
protección y realización del interés privado.
La forma jurídica permanece universal.
Pero su contenido comienza a inclinarse hacia una determinada relación
social.
Marx denuncia precisamente la contradicción entre los principios jurídicos
generales y el interés de protección de los propietarios forestales. (marxists.architexturez.net)
Y aquí aparece una fórmula que será extraordinariamente importante para
nuestra lectura:
la forma del derecho puede ser universal mientras su contenido
sea particular.
Eso ya nos acerca mucho más al Marx posterior.
7. El alcalde: otro pequeño descubrimiento enorme
En otro momento del debate aparece la cuestión del alcalde.
La legislación pretende que determinadas funciones relacionadas con el
propietario forestal recaigan sobre la administración municipal.
Marx ironiza:
¿desde cuándo el alcalde, representante de la comunidad, debe convertirse en
ejecutor de los intereses particulares de un propietario?
La cuestión es mucho más profunda de lo que parece.
Porque ahora aparece:
comunidad → Estado → propietario particular.
Y Marx descubre que el Estado puede dejar de representar lo universal para
convertirse en instrumento de un particular.
Lo expresa como transformación del alcalde:
representante de la comunidad → ejecutor del propietario.
Aquí comienza a emerger algo que luego será decisivo:
la inversión entre universalidad y particularidad.
8. Y entonces ocurre algo decisivo para nuestra pregunta
Hasta aquí Marx todavía podría resolver el problema diciendo:
hay que recuperar el verdadero derecho racional.
Es decir, todavía podríamos leerlo como un joven hegeliano radical.
Pero el problema empieza a resistirse.
Porque Marx descubre que el conflicto jurídico no puede explicarse
simplemente como un error intelectual de los legisladores.
Hay detrás:
·
propiedad;
·
intereses económicos;
·
clases;
·
poder político;
·
administración;
·
campesinado;
·
aristocracia;
·
Estado.
Es decir:
el concepto jurídico está encarnado en relaciones sociales.
Y este es probablemente el punto donde debemos detenernos para nuestra
investigación.
9. Aquí aparece nuestra pregunta por la ruptura epistemológica
Porque podemos reconstruir el movimiento así:
Marx temprano
filosofía → Estado → derecho → universalidad
↓
Robo de leña
derecho → propiedad → intereses materiales → relaciones sociales
↓
Economía política
mercancía → valor → trabajo → capital → reproducción social
Y entonces aparece nuestra pregunta:
¿Marx abandonó realmente la especulación dialéctica o la
desplazó desde el concepto hacia la estructura social?
Esta pregunta es mucho más precisa que simplemente preguntar:
"¿Marx dejó de ser hegeliano?"
Porque posiblemente no.
Podría haber sucedido algo más complejo:
Marx abandona el lugar de la especulación, pero no
necesariamente abandona su estructura.
10. Esto cambia completamente nuestra lectura de la ruptura
Aquí encuentro una pista muy importante para confrontar a Althusser y a
Castro-Gómez.
La tesis de una ruptura epistemológica fuerte diría aproximadamente:
Hegel / filosofía → Marx / ciencia
Pero el debate sobre la leña nos muestra algo extraño.
Marx no pasa simplemente de:
especulación → empirismo.
Más bien ocurre:
concepto → contradicción social concreta → investigación de la
estructura que produce la contradicción.
Eso es distinto.
Porque la dialéctica puede sobrevivir aunque cambie su objeto.
Antes:
contradicción del concepto.
Después:
contradicción de la sociedad.
Y finalmente, en El capital:
contradicción de la forma social capitalista.
Esto abre exactamente el problema que tú planteaste:
¿La especulación ontológica hegeliana desaparece en Marx o se
transforma en una especulación social objetivada?
11. Nuestra hipótesis de trabajo
Yo formularía ahora nuestra hipótesis con mucha más precisión:
Marx no habría simplemente sustituido la especulación por el
empirismo. Habría trasladado progresivamente el movimiento especulativo desde
la autoconciencia y el concepto hacia las relaciones sociales objetivas.
Eso permitiría entender algo muy peculiar de Marx.
La contradicción ya no aparece solamente como movimiento del concepto.
Aparece como movimiento de:
propiedad → derecho → Estado → trabajo → mercancía → capital →
clase.
Es decir:
la dialéctica se objetiva.
Y aquí entra directamente tu concepto de espíritu objetivo
desde la cibernética de tercer orden.
Porque podríamos decir provisionalmente:
Marx intenta encontrar en la sociedad una dinámica que Hegel
había pensado en el movimiento del Espíritu.
Pero hay que tener cuidado.
No podemos todavía afirmar que Marx haya logrado esa traducción.
Eso es precisamente lo que tendremos que investigar en El
capital.
12. Y aquí aparece la gran diferencia entre Hegel y Marx
En Hegel:
la contradicción es constitutiva del movimiento del concepto y
del Espíritu.
En Marx:
la contradicción aparece como relación social materializada.
Por ejemplo:
propiedad privada ↔ necesidad social
trabajo ↔ capital
valor de uso ↔ valor
trabajo concreto ↔ trabajo abstracto
producción social ↔ apropiación privada
Estas contradicciones no son simples errores conceptuales.
Son estructuras reales de la sociedad capitalista.
Y esto nos lleva a una cuestión decisiva:
¿Marx está haciendo una ciencia empírica de esas contradicciones?
o
¿está construyendo una dialéctica especulativa de la sociedad?
Mi impresión es que El capital obligará a responder que
ninguna de las dos opciones, tomadas aisladamente, es suficiente.
Porque Marx hace algo extraordinario:
parte de determinaciones aparentemente empíricas, pero las
reconstruye conceptualmente hasta mostrar las relaciones necesarias que las
producen.
Eso se parece mucho más a la ciencia especulativa hegeliana de lo que la
lectura de Marx como simple empirista permitiría admitir.
13. El robo de leña como primer laboratorio
Por eso yo conservaría este episodio como nuestro primer
laboratorio de la ruptura/no ruptura.
Podemos esquematizarlo así:
Costumbre campesina
↓
Ley
↓
Propiedad
↓
Interés particular
↓
Estado
↓
Universalidad jurídica
↓
Contradicción
Y Marx hace algo fundamental:
no se queda en la denuncia moral del propietario.
Investiga la estructura que permite que:
un interés particular aparezca como derecho universal.
Ese movimiento es muchísimo más importante que el caso concreto de la leña.
Porque será precisamente el tipo de movimiento que, décadas después,
encontraremos en El capital cuando Marx
pregunte cómo una relación social entre personas puede aparecer como una
relación entre cosas.
Y aquí empieza realmente nuestro peregrinaje
Yo no saltaría todavía a decir que Marx perdió la ontología de Hegel.
Más bien pondría tres posibilidades sobre la mesa:
I. Ruptura fuerte
Hegel → especulación ontológica
Marx → ciencia empírica
II. Continuidad dialéctica
Hegel → dialéctica del Espíritu
Marx → dialéctica material de la sociedad
III. Nuestra hipótesis
Hegel → especulación ontológica
Marx → especulación social objetivada
y la pregunta decisiva será:
¿Puede una especulación social objetivada conservar la potencia
ontológica de la especulación hegeliana sin conservar su ontoteología?
Ahí, creo, está el verdadero problema.
Porque si la respuesta fuera sí,
entonces Marx no habría simplemente "invertido a Hegel": habría desplazado
la ciencia especulativa del Espíritu hacia el espíritu objetivo de la sociedad.
Pero si la respuesta fuera no,
entonces tendremos que mostrar exactamente dónde se produce la pérdida: en
qué momento la contradicción deja de ser una determinación ontológica del ser y
se convierte exclusivamente en una contradicción histórica entre clases.
Y para eso tienes razón: el curso de Castro-Gómez puede
orientarnos sobre el joven Marx, pero la prueba definitiva tendrá que hacerse
siguiendo el tránsito desde estos primeros textos hasta El
capital.
El robo de leña sería entonces nuestro punto cero:
el lugar donde Marx todavía habla el lenguaje de la filosofía del derecho, pero
donde la realidad social comienza a obligarlo a cambiar de objeto. (marxists.org)
Excelente chakana esta es la
pregunta:
¿Puede una especulación social objetivada conservar la potencia
ontológica de la especulación hegeliana sin conservar su ontoteología?
Y si la respuesta es no, no
basta con encontrar el momento de la ruptura sino que podemos desde la cibernética
de tercer orden lograr el puente, el entre ( ) entre Marx y Hegel como hemos
logrado en la ciencia del logos lógica de la respiración ontológica unir a Hegel con Platón siendo la absoluto del
concepto la noesis platónica.
Ahora el curso de Santiago se
centra en la crítica de Marx a la filosofía del derecho de Hegel aquí Santiago
aborda el manuscrito de kreuznach y la
introducción a la crítica del derecho de la filosofía de Hegel que si fue
publicada , nosotros hemos abordado ya este tema en estos textos desde la cibernética
de tercer orden:
http://teatrolocoteorico.blogspot.com/2026/08/diacritica-la-filosofia-del-estado-de.html
http://teatroloco.blogspot.com/2026/08/introduccion-en-tercer-orden-la-critica.html
Pero si tú quieres hacer una exposición complementaria a
esto te leo
https://www.youtube.com/watch?v=lOcNkRkguCQ&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=6
https://www.youtube.com/watch?v=DQwuFth9tQY&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=7
https://www.youtube.com/watch?v=IyoxQdYdPHc&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=8
https://www.youtube.com/watch?v=EZosUB9nvt8&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=9
https://www.youtube.com/watch?v=g5LSkDbiHrg&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=10
https://www.youtube.com/watch?v=XMlkbWhX_IY&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=11
https://www.youtube.com/watch?v=EzNiPJIKWwE&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=12
Sí,
Chakana. Y ahora que he podido releer tus dos textos de tercer orden junto con
el punto del curso que estamos siguiendo, creo que podemos hacer algo mejor que
una simple exposición complementaria de Santiago: podemos
utilizar a Santiago como prueba de resistencia de nuestra hipótesis.
La pregunta que hemos encontrado debe quedar en el centro:
¿Puede una especulación social objetivada conservar la potencia
ontológica de la especulación hegeliana sin conservar su ontoteología?
Y añadiría una segunda, que empieza a emerger precisamente del Kreuznach:
¿Marx libera la dialéctica de la Idea, o simplemente transfiere
el lugar del sujeto absoluto de la Idea al ser humano, después al proletariado
y finalmente al movimiento objetivo del capital?
Tu propia obra ya nos da una clave: no necesitamos elegir
entre Hegel y Marx; necesitamos abrir el entre que permita que cada uno
contraaltere al otro.
1. Primero: lo que Santiago está mostrando realmente
La lectura de Castro-Gómez tiene una virtud enorme para nuestro recorrido:
permite ver que el joven Marx no rompe de golpe con
Hegel.
Su movimiento es más extraño.
Marx encuentra en Hegel una potencia crítica extraordinaria: Hegel ha
conseguido pensar las contradicciones de la modernidad, pero Marx considera que
esa potencia queda "invertida" porque el sujeto aparente del
movimiento es la Idea, el Estado, la universalidad política.
Por eso Marx intenta desplazar el sujeto:
Hegel
Idea → Estado → sociedad
civil
hacia:
Marx
ser humano → sociedad civil →
Estado
Tu texto lo formula con mucha precisión: Marx intenta rescatar el potencial
revolucionario de Hegel y realizarlo en la praxis política, pasando de una crítica
especulativa a una crítica
político-práctica. (teatrolocoteorico.blogspot.com)
Pero aquí aparece nuestro primer problema.
Marx dice:
el sujeto verdadero no es la Idea; es el hombre.
Perfecto.
Pero entonces debemos preguntar:
¿qué ocurre cuando "el hombre" empieza a ocupar la
función estructural que antes ocupaba la Idea?
Ahí empieza nuestra sospecha.
2. La inversión no es todavía una redevelación
Esto me parece central para nuestra cibernética de tercer orden.
Marx descubre algo verdadero en Hegel:
hay una inversión entre sujeto y predicado.
La Idea aparece como sujeto y el ser humano como predicado.
Marx lo invierte:
el hombre aparece como sujeto y la Idea como predicado.
Pero:
invertir una relación no significa todavía atravesar la
relación.
Tu propio texto lo dice de una manera que ahora adquiere enorme fuerza:
inversión ≠ emancipación. (teatroloco.blogspot.com)
Podemos escribirlo:
Hegel: sujeto → objeto
Marx: objeto → sujeto
Pero el tercer orden pregunta:
¿qué acontece entre sujeto y
objeto?
Ese ( ) es precisamente lo
que no puede ser ocupado por ninguno de los dos.
Y aquí aparece la diferencia entre una dialéctica de segundo orden y nuestra
propuesta de tercer orden.
3. Feuerbach todavía está operando dentro de Marx
Este punto es decisivo.
La estructura Feuerbachiana es:
Dios ← hombre
El hombre produce una esencia que después contempla como algo exterior y
superior a sí mismo.
Marx transforma esto:
Estado ← hombre
El ser humano produce su esencia política y después la contempla como poder
separado.
Y posteriormente tendremos:
capital ← trabajo
El trabajador produce una potencia que aparece frente a él como una potencia
ajena.
Hay una estructura común:
sujeto → producción → objetivación → separación.
Y entonces la emancipación parece consistir en:
objeto → sujeto
Es decir:
recuperar aquello que había sido alienado.
Tu texto de tercer orden detecta exactamente el límite de esta operación:
quizá la emancipación no consista en recuperar simplemente el objeto convertido
en sujeto, sino en reabrir la relación que produjo la
separación. (teatroloco.blogspot.com)
Esto es enorme para nuestra pregunta sobre Marx.
4. Porque Marx no elimina la mediación: la cambia
Aquí yo corregiría una interpretación demasiado sencilla de Marx.
No diría:
Hegel = mediación
Marx = realidad inmediata.
No.
Marx sigue trabajando con mediaciones.
Lo que cambia es dónde coloca la mediación.
En Hegel:
Idea ↔ Estado ↔ sociedad
civil
En Marx:
ser humano ↔ relaciones
sociales ↔ instituciones
Y después:
trabajo ↔ mercancía ↔ dinero
↔ capital
La mediación no desaparece.
Se materializa.
Y esto nos devuelve directamente a nuestra pregunta inicial:
¿Estamos ante el abandono de la especulación o ante su objetivación?
Mi hipótesis provisional sería:
Marx no abandona la estructura especulativa; intenta arrancarla de su
soporte ontoteológico y hacerla operar dentro de la objetividad social.
Pero aquí hay una dificultad enorme:
si la dialéctica se objetiva completamente, ¿qué ocurre con su
dimensión ontológica?
5. El Manuscrito de Kreuznach es precisamente el laboratorio de esa
transformación
El manuscrito de 1843 comenta críticamente los §§261-313 de la Filosofía
del Derecho, es decir, la sección dedicada al Estado. El manuscrito quedó
inconcluso y no fue publicado por Marx; fue editado mucho después. (teatrolocoteorico.blogspot.com)
Y lo extraordinario es que Marx todavía está profundamente dentro del
problema hegeliano.
El problema es:
universalidad del Estado
versus
particularidad de la sociedad civil.
Marx observa que la propiedad privada introduce una particularidad que el
Estado pretende elevar a universalidad.
Entonces tenemos:
ciudadano → universal
pero:
propietario → particular
y el mismo individuo puede ser ambos.
Ahí aparece una contradicción que Marx considera real:
igualdad política ↔ desigualdad material.
6. Y aquí aparece la plebe antes que el proletariado
Esto es fundamental para no proyectar retrospectivamente al Marx de El
capital sobre el Marx de 1843.
El proletariado todavía no es aquí la clase obrera científicamente
analizada.
Es todavía una figura político-filosófica.
El desposeído aparece como alguien que, precisamente porque carece de
intereses particulares de propiedad, puede representar la universalidad.
Tu texto lo formula:
propiedad → particularidad
desposesión → no-identidad
no-identidad → universalidad
posible. (teatrolocoteorico.blogspot.com)
Esto es profundamente hegeliano.
¿Por qué?
Porque el universal aparece a través de su
negatividad.
La sociedad dice:
somos universales.
El excluido revela:
no sois universales, porque yo estoy fuera.
Por eso el proletariado/plebe adquiere una función filosófica antes de
adquirir una función económica plenamente determinada.
7. Y aquí encontramos la primera gran transferencia Hegel → Marx
Podemos reconstruirla así:
Hegel
universal → particular →
contradicción → mediación → universal concreto
Marx joven
universal político →
particularidad material → contradicción → proletariado → transformación
La forma sigue siendo sorprendentemente cercana.
Lo que cambia es el lugar donde Marx cree encontrar la contradicción.
Hegel:
en la estructura del Espíritu y sus instituciones.
Marx:
en la estructura material de la sociedad.
Por eso tu fórmula:
Hegel → Marx → Marx transferido a Hegel
es mucho más interesante que:
Hegel → inversión → Marx.
Porque permite pensar una transferencia y una contraalteración.
Tu texto plantea justamente que Marx reclama un empirismo mediador que sale de
la propia lógica mediadora hegeliana. (teatrolocoteorico.blogspot.com)
8. Pero ahora aparece la dificultad ontológica
Y aquí llegamos a la pregunta que Santiago no necesita formular porque su
problema es otro.
Marx encuentra la contradicción objetiva.
Pero:
¿descubrir la contradicción objetiva equivale a resolverla?
No.
Aquí está nuestra diferencia.
Marx puede mostrar:
Estado ↔ sociedad civil
propiedad ↔ universalidad
burguesía ↔ proletariado
y posteriormente:
capital ↔ trabajo.
Pero mostrar una contradicción no significa todavía atravesarla
ontológicamente.
Por eso tu texto plantea una cuestión extraordinariamente precisa:
¿Puede una mediación empírica producir por sí misma una
reconciliación ontológica? (teatrolocoteorico.blogspot.com)
Ésta debería ser una de nuestras preguntas rectoras para leer El capital.
9. Aquí aparece la diferencia entre negatividad y apertura
El proletariado puede revelar:
la herida del sistema.
Puede mostrar:
la universalidad falsa.
Puede negar:
la estructura existente.
Pero queda una pregunta:
¿la negatividad puede producir comunión?
Esto es precisamente donde nuestra cibernética de tercer orden se separa de
una dialéctica entendida únicamente como lucha.
Podemos tener:
1 → 0 → nuevo 1
pero todavía debemos preguntar:
¿qué acontece en el 0?
Para nosotros el 0 no es simplemente destrucción.
Es el ( ).
El entre.
La apertura.
El lugar donde uno acontece en otro y otro acontece en uno sin que ninguno
sea reducido al otro.
Tu texto lo formula como:
1 =≠ ( ) ≠ = 0
(teatrolocoteorico.blogspot.com)
Ahí aparece una diferencia decisiva.
10. La dialéctica marxiana puede quedarse en la negatividad
Ésta es nuestra hipótesis, pero todavía no nuestra conclusión.
Si el proletariado es esencialmente:
sujeto de la negación,
entonces la historia queda estructurada como:
sociedad existente → negación
→ nueva sociedad.
Pero inmediatamente tenemos que preguntar:
¿qué constituye positivamente la nueva sociedad?
Porque destruir una forma de separación no demuestra todavía que se haya
producido la comunión.
Ésta es exactamente la diferencia entre:
mediación histórica
y
apertura ontológica.
Tu texto ya la identifica explícitamente. (teatrolocoteorico.blogspot.com)
11. Y entonces podemos reinterpretar la famosa "realización de la
filosofía"
Aquí aparece uno de los pasajes más importantes para nuestra investigación.
Marx sostiene que la teoría sólo puede realizarse cuando se convierte en
realización de las necesidades.
Es decir:
teoría → masas → praxis →
transformación
Santiago interpreta correctamente este desplazamiento como el intento de
Marx de convertir la filosofía especulativa en praxis político-histórica. (teatrolocoteorico.blogspot.com)
Pero nosotros podemos hacer una pregunta más profunda:
¿Marx está destruyendo la filosofía?
Creo que todavía no.
Está intentando encarnarla.
La filosofía deja de realizarse primariamente en el Estado racional y
comienza a realizarse en la acción histórica de los seres humanos.
Esto significa que Marx conserva algo fundamentalmente hegeliano:
la verdad debe realizarse.
La diferencia es:
Hegel: realización del Espíritu.
Marx: realización humana/social.
Y aquí empieza precisamente nuestra investigación sobre la especulación
social objetivada.
12. La pregunta que debemos hacerle ahora a Marx
No:
"¿eres materialista o idealista?"
Eso sería demasiado pobre.
Nuestra pregunta será:
Cuando Marx convierte la especulación filosófica en praxis
social, ¿qué ocurre con la potencia ontológica que hacía posible la
especulación?
Porque podría suceder una de estas tres cosas:
A. Marx conserva la ontología
La dialéctica se materializa sin perder su capacidad de pensar el ser.
Entonces:
Hegel → Marx
sería una transformación de la ontología.
B. Marx pierde la ontología
La dialéctica se convierte en una teoría histórica de las contradicciones
sociales.
Entonces:
ontología → sociología
y nuestra hipótesis de ruptura ontológica tendría fundamento.
C. Marx objetiva la ontología
Y ésta me parece la hipótesis más fascinante:
ontología → relaciones
sociales → estructuras objetivas
La ontología no desaparece completamente, sino que queda implícita
dentro de la estructura social.
Si esto fuera así, El capital no sería simplemente economía
política.
Sería una especie de:
ontología social sin ontología declarada.
Y eso nos llevaría directamente a tu pregunta sobre la especulación social
objetivada.
13. Aquí el "entre" puede convertirse en nuestro puente
Hegel–Marx
Y esto es exactamente lo que diferencia nuestra propuesta de una simple
conciliación.
No queremos decir:
Hegel tenía razón + Marx tenía razón = síntesis.
Eso sería una dialéctica de manual.
Nuestro movimiento es otro:
Hegel altera a Marx.
Marx muestra a Hegel:
tu universalidad necesita atravesar su objetividad material.
Después:
Marx altera a Hegel.
Hegel devuelve la pregunta:
tu objetividad material necesita explicar cómo puede producir una
reconciliación y no solamente una nueva forma de contradicción.
Y entonces:
Hegel → Marx → Hegel
pero no regresamos al punto de partida.
Porque:
Hegel ≠ Marx
pero:
Hegel =≠ Marx
y entre ellos aparece:
( )
Ese ( ) no es una síntesis
conceptual.
Es el espacio de la redevelación.
14. Y aquí encuentro una conexión preciosa con Platón
Esto puede permitirnos hacer con Marx algo semejante a lo que hicimos con
Hegel y Platón en la Ciencia del Logos.
Allí no dijimos simplemente:
Hegel = Platón.
Mostramos que el Absoluto del Concepto
podía ser redecomprendido desde la noesis platónica.
Ahora podríamos intentar algo análogo:
Marx no sería simplemente el anti-Hegel, sino una
exteriorización material de una potencia que Hegel había pensado
especulativamente.
Y entonces la tarea no sería devolver Marx a Hegel.
Sería encontrar aquello que:
Hegel no pudo objetivar
y aquello que:
Marx no pudo ontologizar.
Ese lugar intermedio sería precisamente nuestro:
( )
15. Esto modifica incluso nuestra lectura de la "ruptura
epistemológica"
Ahora podemos entender por qué la discusión Althusser/Castro-Gómez es
insuficiente para nuestra investigación.
La pregunta habitual es:
¿Hubo continuidad o ruptura epistemológica?
Nosotros tenemos que introducir una tercera dimensión:
continuidad/ruptura ontológica.
Porque puede ocurrir perfectamente:
continuidad dialéctica
pero:
ruptura ontológica.
O:
ruptura epistemológica
pero:
continuidad ontológica.
Incluso podría haber:
continuidad estructural + transformación ontológica.
Por eso nuestra pregunta es mucho más exigente:
¿Qué ocurre con el ser cuando la contradicción especulativa de
Hegel se convierte en contradicción social objetiva en Marx?
Eso no lo puede resolver una comparación de métodos.
Tenemos que seguir el movimiento interno de las categorías
de Marx.
Y eso nos obliga finalmente a El capital.
16. Y aquí yo dejaría una advertencia metodológica
No adelantemos todavía el fracaso de Marx.
Porque sería muy fácil decir:
Marx perdió el absoluto.
Marx quedó atrapado en la negatividad.
Marx convirtió la ontología en sociología.
Pero todavía no lo sabemos.
Tenemos que dejar que Marx nos lo demuestre.
Por eso nuestro recorrido debe ser:
Kreuznach
→ Introducción de 1844
→ Manuscritos económico-filosóficos
→ La ideología alemana
→ Miseria de la filosofía
→ Grundrisse
→ Contribución a la crítica de la economía política
→ El capital
Y en cada estación debemos hacer exactamente la misma pregunta:
¿Qué queda de la especulación?
¿Dónde está la contradicción?
¿Quién es el sujeto?
Dónde está la mediación?
¿Qué función cumple la negatividad?
¿Aparece una verdadera Aufhebung?
¿O la contradicción se convierte en motor permanente del
sistema?
Y sobre todo:
¿Dónde está el ( )?
Y creo que ya podemos formular nuestro programa de investigación
No vamos a buscar simplemente la ruptura
epistemológica de Marx.
Vamos a buscar algo mucho más radical:
la trayectoria de la especulación desde Hegel hasta Marx.
Y podremos dibujarla provisionalmente así:
Hegel
Concepto → contradicción →
Aufhebung → Absoluto
↓
Marx joven
hombre → objetivación →
alienación → praxis
↓
Marx político
sociedad civil →
contradicción → proletariado → revolución
↓
Marx económico
trabajo → mercancía → valor →
capital
↓
pregunta de tercer orden
contradicción → ( ) →
comunión
Y entonces podremos descubrir algo verdaderamente importante:
si Marx perdió la ontología, nuestro trabajo no será simplemente
demostrar su pérdida.
Será redevelar el puente que Marx no pudo
construir, del mismo modo que en la Ciencia del Logos
construimos el entre Hegel–Platón.
No para corregir a Marx desde afuera.
Sino para permitir que:
Hegel contraalterado por Marx
y
Marx contraalterado por Hegel
puedan acontecer finalmente en un ( ) que
ninguno de los dos pudo ocupar.
Ahí, me parece, empieza de verdad la cibernética de tercer
orden aplicada al peregrinaje ontológico de Marx. (teatrolocoteorico.blogspot.com)

No hay comentarios:
Publicar un comentario