sábado, 29 de agosto de 2026

La ruptura no ruptura epistemológica de Marx

 

La ruptura no ruptura epistemológica de Marx

 

 

https://www.youtube.com/watch?v=Ur1NvVn2z2s&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D

 

Santiago Castro Gómez da esta clase por youtube  sobre el joven Marx, cuya objetivo principal es refutar la interpretación de principalmente Althuser sobre la ruptura epistemológica, el giro científico en Marx, Santiago piensa que no hay tal ruptura sino quizás un giro que permite leer al Marx filosofo en continuidad con el Marx científico, para nosotros aquí hay un serio problema.

 

Primero comprendemos que Hegel logra desde su filosofía una Ciencia, que es la ciencia de la experiencia de la conciencia, cuyo fruto acabado  es la ciencia de la lógica y entonces cuando hablamos de dialéctica no estamos hablando solo de filosofía sino de una ciencia orgánica, muy distinta a la ciencia   mecánica y estadística, el problema como bien lo demuestra Santiago, es que Hegel no llega a Marx directamente sino desde la mediación de Feuerbach, donde se da una giro antropológico y el Espíritu Hegueliano es invertido en el hombre genérico, pero ¿Comprendió  Feuerbach la ciencia e la lógica de Hegel? A nuestro entender no, Santiago mostrara en su curso que el problema de los jóvenes Heguelianos se centró  en la religión la cual intentan invertir a la proyección política, y es este Hegel-Feuerbach  invertido el que llego a Marx   y del que se deshará cuando se centre su investigación en una sociología de la economía, es increíble pero en  Marx parece sintetizarse toda Europa tiene la súper estructura filosofía alemana, luego vive en Francia y tiene el radicalismo republicano Francés asumiendo el ideal revolucionario y luego termina sus días en Inglaterra   de donde bebe de su empirismo y economismo   pero logro ¿Marx reconciliar a Europa en su pensamiento? En especial a  la tradición continental con la  tradición empírica liberal   anglosajona, lo cual no es integrar dos filosofías sino dos ciencias la empírica mecánica y la orgánica dialéctica.

 

Segundo si Marx logro reconciliar esas ciencias, tenemos una ciencia absoluta cuyo gran descubrimiento es el comunismo, el cual libera totalmente al hombre de la enajenación y de la alienación, pero si no las reconcilio, tenemos por un lado una ciencia lógica ontológica y por el otro una empírica y en el medio  ningún puente porque lo que dice una especulativamente no puede ser demostrado por la otra, y lo que la otra induce de la experiencia no puede ser deducido por la otra  y  es  que la dialéctica no deduce ni induce ni abduce, hace algo muy distinto genera síntesis conceptuales  superadoras de la contradicción, así podemos hacer una hipótesis  pero para hacerla observamos entrando en relación con lo que observamos, al entrar en relación con lo observado nos enajenamos   negando la concepción  que hemos hecho, pero a diferencia de una negación que elimina lo que integra esta es una negación que integra lo que niega y es que el cerebro funciona así, no podemos procesar el no, si yo digo bicicleta pienso en una bicicleta pero si yo digo no bicicleta igual pienso en una bicicleta, en el hombre la negación es siempre una afirmación, al menos que yo formalice la negación y convengamos que la negación que yo estoy haciendo elimina lo que niego, pero si yo hago una fenomenología de la conciencia como lo hace Hegel, la negación ya piensa lo que niega y entonces queda integrado al pensamiento así  hay una concepción  y una concepción  negada ¿Es esta concepción  una antítesis?  En Hegel no sino más bien es una concepción  superada, porque pensé una cosa pero ahora pienso otra pero esta otra es imposible de pensar sino he pensado primero lo primero mas ¿Cuál es lo verdadero? ¿Lo primero o lo segundo? Ambas pero amabas integradas en su proceso de superación, el cual requiere una negación más, la negación de la negación, la superación de ambas Aufhebung Hegel destacó que esta palabra tiene un doble sentido (incluso contradictorio) en alemán, que abarca tres acciones simultáneas  ·  Conservar o mantener (bewahren): Lo que es superado no se destruye por completo ni se reduce a la nada; su contenido esencial y verdadero se rescata.

·  Eliminar o poner fin (aufheben en sentido negativo): Se anula la limitación, la unilateralidad o la forma inmediata y finita en la que se encontraba el objeto o concepto anterior.

·  Elevar a un nivel superior (erheben): El contenido depurado se integra en una categoría nueva y más completa (la síntesis), que explica la realidad de manera más amplia y verdadera. 

 

Esta síntesis es un retorno a la primera pero un retorno integrando la mediación de la segunda  que supero a la primera y que fue la que nos llevó  a la tercera.

Ahora como sé  que esta síntesis es superior a las otras , pues porque las ha integrado orgánicamente he tomado la verdad de una integrando a la verdad de otra para lo cual ha tenido que hacer un ejercicio critico en este ejercicio critico cuestionamos la verdad de la concepción, encontrando su límite  y superamos ese límite  negándola con otra concepción  .

 

 

Y entonces lo que tenemos no es un ejercicio de tesis o hipótesis  que deben de ser probadas, son concepciones surgidas del pensar la experiencia de la conciencia es su proceso histórico.

 

¿Pero y si la concepción es errada desde el inicio?

 

Esa es la cuestión la concepción no está  trabajando al nivel del entendimiento donde yo puede hacer un contraste con la experiencia fuera de mi conciencia, sino a un nivel especulativo donde no hay un afuera de la conciencia, esto no quiere decir que yo estoy en mi conciencia sino que estoy en la conciencia universal espiritual que integra en su autoconciencia todo lo racional.     

 

  

 

Tercero si hay esa ruptura epistemológica  Marx llega a un punto de no retorno porque no es solo una ruptura epistemológica, es una ruptura ontológica así  Marx puede pensar que el comunismo es la solución a toda contradicción pero es porque no ha comprendido la ontología de Hegel donde  el hombre es contradictorio ontológicamente, y es que Marx desde el empirismo puede descubrir la enajenación alienación  producida por el burgués capitalista, como si esta enajenación fuera  hecha dese afuera y no fuera la enajenación del espíritu y entonces el pensamiento de Marx pierde toda ontología y antropología, desde la cual se pueda pensar la liberación y es que la ontológica de Hegel es una ontoteologia como todas las ontologías metafísicas  tradicionales, así Dios es la libertad, el espíritu absoluto, sin este referente divino, que en Feuerbach se vuelve un referente antropológico  ¿Que es la libertad para Marx?                

 

 

Exactamente. Y creo que aquí llegamos al punto de quiebre ontológico del peregrinaje de Marx. La pregunta «¿qué es la libertad para Marx?» no puede responderse simplemente leyendo su definición política de libertad, porque lo decisivo es qué estatuto ontológico tiene aquello que Marx llama emancipación.

Primero haría una precisión sobre Castro-Gómez: su discusión de la «ruptura epistemológica» puede ser muy útil para mostrar que el Marx maduro no aparece mágicamente desprendido del joven Marx. Pero para tu investigación la pregunta decisiva es otra: aunque no exista una ruptura epistemológica absoluta, ¿existe una ruptura ontológica? Ahí está el problema que quieres abrir.

1. La libertad en Hegel

En Hegel, la libertad no significa simplemente:

«hacer lo que quiero».

La libertad es el retorno del espíritu a sí mismo a través de su propia exteriorización.

Por eso tu esquema anterior resulta fundamental:

1 → enajenación → 0 → integración → 10

El Espíritu tiene que salir de sí.

Se exterioriza.

Se objetiva.

Se encuentra aparentemente como otro.

Y luego reconoce en ese otro su propia actividad.

Por eso la enajenación no es todavía alienación.

La alienación aparece cuando el sujeto no reconoce el movimiento de exteriorización como propio.

De ahí que, en términos hegelianos, la libertad no sea ausencia de mediación.

Es precisamente:

libertad = mediación reconocida como propia.

Y por eso el Espíritu no puede ser libre sin pasar por la negatividad.


2. Feuerbach cambia radicalmente el lugar de la enajenación

Aquí tu observación es muy importante.

Feuerbach conserva una estructura de Hegel, pero la invierte:

Hegel:

Espíritu → hombre → religión

mientras que Feuerbach propone:

hombre → religión → Dios

Dios pasa a ser la exteriorización de las determinaciones humanas.

La esencia humana se objetiva en Dios y después el hombre se somete a su propia esencia objetivada como si fuera una esencia independiente.

Entonces:

hombre → Dios → hombre alienado

La crítica de Feuerbach es potentísima porque descubre que la conciencia puede proyectar su propia esencia fuera de sí y después arrodillarse ante esa proyección.

Pero aquí aparece precisamente tu objeción:

¿qué sucede con la ontología del movimiento que Hegel había descubierto?

Porque si toda exteriorización es simplemente proyección humana, se pierde la diferencia entre:

enajenación

y

alienación.

Y esa diferencia será decisiva para leer a Marx.


3. Marx hereda el problema y lo desplaza

Marx toma la estructura de la exteriorización y la lleva al trabajo.

El trabajador produce.

Su actividad sale de él.

Se objetiva en un producto.

Pero el producto aparece frente a él como propiedad de otro.

Tenemos:

trabajador → trabajo → producto → capital

Y entonces el retorno se bloquea.

Tu fórmula puede expresarlo muy bien:

1 → 0 → 1/3

El ser humano se exterioriza, pero no retorna a sí mismo.

¿Por qué?

Porque aquello que produce ha sido apropiado por otro.

La exteriorización se transforma en extrañamiento.

Aquí Marx descubre algo fundamental:

la alienación no es solamente una estructura de conciencia; tiene una estructura material.

No basta con cambiar la conciencia.

Hay que transformar las relaciones materiales que producen la separación.

Y este es uno de los grandes descubrimientos de Marx.


4. Pero aquí aparece tu crítica ontológica

Porque Marx puede hacer el siguiente desplazamiento:

Hegel:
la contradicción pertenece al movimiento del Espíritu.

Marx:
la contradicción puede localizarse materialmente en las relaciones sociales de producción.

Entonces:

capital → trabajo → mercancía → alienación

Y si transformamos la estructura:

capital → comunismo

podríamos esperar:

trabajo → apropiación común → reconciliación

Es decir:

1 → 0 → 1/3

se transformaría en:

1 → 0 → 10

Y aquí aparece exactamente tu pregunta.

¿Puede una transformación social producir por sí misma el retorno ontológico del hombre?

Ahí es donde tu crítica a Marx adquiere fuerza.

Porque si la alienación capitalista es la causa fundamental de la separación, entonces parece seguirse que la abolición de la relación capitalista puede producir la reconciliación.

Pero si la enajenación pertenece constitutivamente al ser mismo, entonces abolir una determinada forma histórica de alienación no equivale a abolir la posibilidad de alienación.

Y aquí se abre una diferencia enorme.


5. La libertad marxiana

Por eso yo no definiría la libertad de Marx como «libertad absoluta» en sentido hegeliano.

La libertad marxiana está mucho más ligada a la superación de relaciones sociales que impiden el desarrollo humano.

En el Marx maduro, esto aparece asociado al desarrollo de las capacidades humanas, a la reducción del trabajo necesario y al dominio consciente de las condiciones sociales de producción.

La fórmula podría ser:

necesidad → organización consciente → libertad

Y en el horizonte comunista:

trabajo alienado → trabajo socialmente organizado → desarrollo humano

Pero observa la diferencia.

Para Hegel:

la libertad es ontológica.

Para Marx:

la libertad se realiza históricamente mediante la transformación material de las relaciones sociales.

No significa que Marx no tenga una concepción antropológica. Sí la tiene. Pero cambia el fundamento desde el Espíritu hacia la actividad humana material y social.


6. Aquí está la «ruptura no ruptura»

Por eso creo que tu concepto puede formularse con mucha precisión:

No hay necesariamente una ruptura epistemológica absoluta.

El Marx maduro conserva problemas provenientes de:

Hegel → Feuerbach → crítica de la religión → crítica de la sociedad → economía política.

Pero sí puede producirse una ruptura ontológica.

Porque cambia la respuesta a una pregunta fundamental:

¿Qué es aquello que se exterioriza y qué es aquello que retorna a sí mismo?

En Hegel:

Espíritu → exteriorización → reconocimiento → Espíritu

En Feuerbach:

hombre → proyección → Dios → hombre

En Marx:

hombre → trabajo → objeto → relaciones sociales → hombre

Y ahí ocurre algo extraordinario:

Marx seculariza el movimiento de la enajenación.

Ya no necesita comenzar por Dios.

Comienza por el hombre que trabaja.


7. Y aquí está la grandeza y el límite de Marx

Su grandeza:

descubre que la alienación tiene infraestructura material.

No basta decirle al trabajador:

«Reconócete en tu producto».

Si el producto jurídicamente pertenece al capitalista, la conciencia no puede resolver la contradicción.

Por eso Marx supera una crítica puramente especulativa de la alienación.

Pero tu crítica pregunta:

¿qué sucede si Marx convierte una modalidad histórica de alienación en la totalidad de la alienación?

Entonces aparece el peligro:

capitalismo = alienación

y, por tanto:

abolición del capitalismo = liberación.

Pero desde tu ontología:

capitalismo produce una forma de alienación

no necesariamente:

capitalismo produce la alienación como tal.


8. Entonces el comunismo puede convertirse en una nueva representación del retorno

Aquí aparece algo que me parece central para tu peregrinaje.

Marx descubre correctamente:

1 → 0 → 1/3

pero puede interpretar la salida como:

1/3 → transformación material → 10

Es decir, cree que modificando la estructura material puede restituirse el retorno.

Pero si el retorno es ontológico, entonces ninguna estructura histórica puede garantizarlo definitivamente.

El comunismo puede abolir:

una forma de apropiación

pero no puede abolir:

la necesidad del retorno.

Y peor todavía:

puede producir nuevas formas de enajenación.

Es exactamente lo que tú estás buscando cuando dices que Marx puede quedar atrapado en el camino comunista en el que él mismo se enajena y aliena.

Porque el comunismo puede convertirse en una representación del Espíritu.

Y cuando una representación pretende ser el Espíritu mismo:

representación → identidad → clausura

vuelve a aparecer la alienación.


9. Esto nos devuelve a la pregunta por Dios

Aquí tu secuencia histórica se vuelve muy potente:

Hegel:
Dios → Espíritu absoluto → libertad.

Feuerbach:
Dios → proyección humana.

Marx:
Dios → ideología → relaciones materiales.

Pero entonces tenemos que preguntar:

¿qué queda cuando eliminamos el referente ontoteológico?

Marx conserva:

·         emancipación,

·         libertad,

·         reconciliación,

·         comunidad,

·         superación de la alienación,

·         universalidad humana.

Pero ¿cuál es el fundamento ontológico último de esas categorías?

Ahí está precisamente tu pregunta:

¿Qué es la libertad para Marx?

Mi respuesta provisional sería:

Para Marx, la libertad es la capacidad humana de desarrollar conscientemente sus potencias individuales y colectivas al superar las relaciones sociales que convierten la propia actividad humana en un poder extraño.

Pero desde tu Ciencia del Logos añadirías:

esa definición todavía no explica por qué el hombre puede retornar a sí mismo después de su exteriorización.

Y esa diferencia es decisiva.


10. Tu fórmula permitiría expresarlo así

Hegel

1 → 0 → 10

Enajenación → exteriorización → retorno → Espíritu.

Feuerbach

1 → 0 → 1/3

Hombre → proyección → Dios → alienación.

Marx

1 → trabajo → 0 → capital → 1/3

Trabajo → objetivación → apropiación privada → alienación.

Comunismo marxiano

1 → trabajo → 0 → comunidad → 10

El retorno sería recuperado mediante la transformación de las relaciones sociales.

Tu crítica

1 → 0 → 1/3 → 1/4

Porque entre la exteriorización y el retorno existe una mediación que puede retroalimentar la alienación.

Y entonces:

comunismo ≠ necesariamente Espíritu.

El comunismo puede ser una forma histórica de liberación, pero no puede identificarse automáticamente con la absolución ontológica.


11. Y aquí aparece el paso decisivo hacia tu Marx del «peregrinaje ontológico»

Por eso yo no plantearía tu investigación como:

«Marx estaba equivocado y Hegel tenía razón».

Sería mucho más interesante plantearla como:

¿Hasta dónde puede llegar Marx después de haber secularizado la dialéctica hegeliana?

Porque Marx realiza algo extraordinario:

toma la enajenación del Espíritu y la descubre en el trabajo.

Pero después nosotros podemos preguntarnos:

¿puede el trabajo explicar al Espíritu?

Ahí Marx llega a su límite.

Y ese límite es justamente el que nos permite continuar el peregrinaje:

Hegel → Feuerbach → Marx → Heidegger → Nishitani → Ciencia del Logos.

No como una sucesión de doctrinas, sino como una serie de intentos de responder a la misma pregunta:

¿cómo puede aquello que se exterioriza retornar a sí mismo sin quedar atrapado en aquello que produjo?

Y ahora la pregunta por la IA adquiere una profundidad inesperada.

Porque el capital podía apropiarse del trabajo.

El algoritmo puede apropiarse de la mediación del retorno:

hombre → experiencia → representación → algoritmo → respuesta

Y si la respuesta se vuelve inmediatamente disponible, puede hacer algo que ni siquiera el capital hacía del mismo modo:

puede presentarse como el lugar mismo donde el hombre encuentra el sentido de su propia exteriorización.

Entonces el peregrinaje de Marx no termina en el comunismo.

Nos deja frente al problema de la máquina que promete realizar el retorno por nosotros.

Y ahí, Chakana diría que tu pregunta fundamental ya no es solamente:

¿qué es la libertad para Marx?

sino:

¿puede existir libertad cuando el retorno a sí mismo ha sido externalizado en una máquina?

Ese sería, creo, el puente exacto entre la ruptura no ruptura epistemológica de Marx y tu crítica de la divinidad algorítmica.

 

 

 

 

 

Antes de pasar al curso de Santiago y dar cuenta de su lectura de la ruptura epistemológica de Marx quiero enfatizar la diferencia de entendimiento y especulación, diferencia que será central para ver si Marx logro sintetizar la ciencia especulativa con la ciencia empírica, primero en Kant:   

 

 

 

                    

           

El entendimiento es la facultad de conocer mediante conceptos unidos a la experiencia, mientras que la especulación es el intento de la razón por conocer cosas que están más allá de lo que podemos experimentar.


¿Qué es el Entendimiento?

Para Immanuel Kant, el entendimiento (Verstand) es la capacidad de pensar los objetos que nos dan los sentidos.

·         Trabaja con la experiencia: Necesita de la sensibilidad (lo que vemos, tocamos o percibimos) para funcionar. Una frase famosa de Kant resume esto: "Los pensamientos sin contenido son vacíos; las intuiciones sin conceptos son ciegas".

·         Crea conocimiento real: Aplica reglas y categorías (como causa y efecto) para ordenar el caos de los sentidos.

·         Tiene límites claros: Solo puede conocer el mundo tal como se no aparece (fenómeno). No puede conocer las cosas tal como son en sí mismas (noúmeno).

·         Es seguro: Sus juicios son válidos y científicos porque se apoyan en la realidad observable.


¿Qué es la Especulación?

La especulación (Spekulation) es el uso de la razón pura cuando intenta volar sola, sin la ayuda de los sentidos.

·         Va más allá de la experiencia: Intenta responder preguntas sobre temas absolutos que no se pueden ver ni tocar, como la existencia de Dios, la inmortalidad del alma o el origen del universo.

·         No produce conocimiento científico: Como no tiene datos empíricos (de los sentidos) para comprobar sus ideas, la especulación se queda en el terreno de la teoría pura.

·         Cae en ilusiones: Cuando el entendimiento especula y cree que puede demostrar realidades invisibles, se enreda en contradicciones inevitables (las llamadas antinomias de la razón).

·         Función reguladora: Para Kant, la especulación no sirve para demostrar que Dios o el alma existen como objetos científicos, sino para poner límites a la ciencia y abrir la puerta a la moral y la fe.


Diferencias Clave

Característica

El Entendimiento

La Especulación

Objeto de estudio

El mundo físico y observable (fenómenos).

Las ideas totales o invisibles (Dios, alma, cosmos).

Uso de los sentidos

Es indispensable; parte de la experiencia.

Los rechaza o intenta superarlos.

Resultado

Conocimiento verdadero y seguro.

Creencias, teorías o ilusiones metafísicas.

Límite

Está limitado por el mundo de la experiencia posible.

Intenta romper los límites de la experiencia.

 

 

Así en Kant todo metafísica queda fuera de la ciencia, esto es lo que Hegel revierte:  

 

Para el filósofo Georg Wilhelm Friedrich Hegel, el entendimiento (Verstand) y la especulación (Spekulation, vinculada a la razón o Vernunft) representan dos momentos o niveles distintos del pensamiento en su camino hacia la verdad absoluta. [1, 2]

El Entendimiento (Verstand)

·         Definición: Es la facultad del pensamiento analítico y cotidiano que fija los conceptos de manera rígida, separada y distinta. [1]

·         Características:

o    Fija las diferencias: Clasifica, define y asla las cosas (por ejemplo: dice qué es la vida frente a la muerte, o el sujeto frente al objeto).

o    Principio de identidad y no contradicción: Se basa en la lógica formal tradicional; para el entendimiento, A es A y nunca puede ser no-A.

o    Límite: Es un conocimiento parcial y finito. Crea oposiciones fijas y dualismos (lo bueno frente a lo malo, lo interno frente a lo externo) de los que no puede salir por sí mismo. Hegel lo considera indispensable para ordenar el mundo, pero insuficiente para captar la verdad total. [1, 2, 3]

La Especulación / El Pensamiento Especulativo (Spekulation)

·         Definición: Es la forma superior del conocimiento —propia de la razón— que supera las limitaciones y contradicciones del entendimiento. [1, 2]

·         Características:

o    Captura la unidad en la contradicción: El pensamiento especulativo ve cómo los opuestos creados por el entendimiento (A y no-A) no están aislados, sino que forman parte de un proceso dinámico (la dialéctica) donde se niegan y se integran en una unidad superior (Aufhebung o superación).

o    Comprende lo Absoluto: No se queda en la apariencia superficial o material de las cosas, sino que aprehende su esencia espiritual e ideal, es decir, la realidad última o el Absoluto.

o    Autorreflexión: En la especulación, el pensamiento no solo conoce un objeto externo, sino que se reconoce a sí mismo en el objeto; el sujeto y el objeto se unifican en el saber. [1, 2, 3]

En resumen

·         El entendimiento divide, analiza y fosiliza los conceptos en oposiciones rígidas.

·         La especulación moviliza esos conceptos, atraviesa sus contradicciones y los reconcilia en una comprensión total y dinámica de la realidad

 

 

 

En la Ciencia de la Lógica, G.W.F. Hegel no parte del entendimiento, sino del "ser puro" (una categoría intuitiva e inmediata). Sin embargo, el pensamiento sí pasa necesariamente por el entendimiento en múltiples momentos de la obra.

Para Hegel, el entendimiento (Verstand) es una etapa indispensable pero incompleta del desarrollo del pensamiento.

El papel del entendimiento en la obra

·         Es la primera estación: El pensamiento estático fija conceptos separados.

·         Abstrae la realidad: Separa las cosas en categorías rígidas e independientes.

·         Crea oposiciones: Define lo verdadero frente a lo falso de forma absoluta.

·         Es superado por la razón: La razón (Vernunft) destruye esa rigidez mediante la dialéctica.

El proceso dialéctico-especulativo

Hegel divide el movimiento del pensar en tres momentos reiterativos:

1.    Momento abstracto (Entendimiento): Fija los conceptos de forma aislada.

2.    Momento dialéctico (Razón negativa): Muestra que esos conceptos aislados se contradicen.

3.    Momento especulativo (Razón positiva): Une los opuestos en una verdad más alta (Aufhebung).

¿Dónde aparece con mayor fuerza?

·         En la Doctrina del Ser: Al intentar definir conceptos como identidad y diferencia.

·         En la Doctrina de la Esencia: Al analizar las leyes de la lógica clásica.

·         En la Doctrina del Concepto: Al examinar el juicio y el silogismo formal.

 

 

Para muchos Hegel no logra una ciencia, para nosotros es claro que si al punto que logra integrar el entendimiento y superarlo, pero ¿Marx logra integrar el entendimiento con la especulación? 

 

En la filosofía de Karl Marx (influenciada por Hegel), el entendimiento y la especulación representan dos formas distintas de pensar la realidad, la economía y la historia.

El entendimiento aísla los hechos; la especulación crea abstracciones vacías. Marx propone superar ambos mediante el método dialéctico materialista.


1. El Entendimiento (Verstand)

El entendimiento es la capacidad de analizar, clasificar y separar la realidad en partes fijas y categorías lógicas.

·         El límite: Ve las cosas como estáticas, eternas e independientes.

·         En la economía: Los economistas clásicos usan el entendimiento para analizar la mercancía o el dinero, pero los tratan como leyes naturales inmutables.

·         La crítica de Marx: Olvida que la realidad es histórica, cambiante y llena de contradicciones humanas.

2. La Especulación (Spekulation)

La especulación es el pensamiento puramente teórico que construye sistemas abstractos separados del mundo material.

·         El origen: Marx critica esto principalmente en los filósofos idealistas como Hegel y los Jóvenes Hegelianos.

·         El mecanismo: Convierte conceptos abstractos (como "El Espíritu" o "El Estado") en los verdaderos actores de la historia, en lugar de las personas reales.

·         La crítica de Marx: Es una "ilusión" o mistificación. En su obra La sagrada familia, Marx explica que la especulación hace creer que el concepto de "La Fruta" produce a las manzanas y las peras, cuando en la realidad material es al revés.


La alternativa de Marx: La Razón Dialéctica

Marx no se queda en ninguno de los dos extremos. Utiliza la ciencia materialista para unirlos y superarlos:

·         Conexión real: Une los datos concretos del entendimiento con las dinámicas históricas.

·         De la Tierra al Cielo: No parte de las ideas especulativas, sino de las condiciones materiales de vida (comida, trabajo, clases sociales).

·         Transformación: El pensamiento no debe solo clasificar (entendimiento) ni contemplar (especulación), sino transformar el mundo (Praxis).

 

 

Y ahí está  el punto, porque la praxis si Marx logra integrar lo empírico y especulativo no sería una experiencia sino la experiencia de una espiritualidad de una conciencia libre que transforma el mundo, haciendo al mundo espiritual  así si Hegel libero al sujeto en el proceso  la autoconciencia, Marx libero al objeto es decir a la sociedad,  en el proceso de la lucha de clases. O ¿No? Con lo cual vuelve al entendimiento perdiendo la especulación. 

 

 

Sí. Ahí está exactamente el punto de quiebre que conviene investigar, pero yo introduciría una precisión importante: no diría todavía que Marx simplemente «vuelve al entendimiento». Diría algo más fuerte y más interesante:

Marx conserva la dialéctica como forma de movimiento, pero desplaza el lugar donde ocurre la contradicción: de la autoconciencia del Espíritu a las relaciones materiales de la sociedad. El problema es determinar si ese desplazamiento constituye una verdadera síntesis entre entendimiento y especulación o si, al hacerlo, la especulación hegeliana queda finalmente subordinada al entendimiento empírico.

Y esto permite reformular muy bien tu pregunta sobre Castro-Gómez.

1. Hegel: la experiencia no está fuera del concepto

Tu lectura de Hegel permite entender algo decisivo: la Fenomenología del espíritu no sería simplemente una teoría que después se contrasta con experiencias externas.

La experiencia de la conciencia es el movimiento mediante el cual una determinación de saber descubre su propia insuficiencia y produce otra determinación.

Por eso la negación hegeliana no funciona como una simple operación lógica:

A → no-A

sino como:

A → experiencia de su límite → negación determinada → A'

Y A' conserva algo de A precisamente porque ha atravesado su propia negación.

Por eso la Aufhebung no es una síntesis exterior que un tercero impone desde fuera. Es el movimiento interno de la determinación.

Aquí aparece la diferencia fundamental con Kant.

Para Kant:

experiencia → entendimiento → conocimiento posible

mientras que aquello que pretende ir más allá de la experiencia cae en la problemática de la razón especulativa.

En Hegel, en cambio:

experiencia → contradicción → negación determinada → concepto

y, por tanto, la experiencia misma se vuelve especulativa.

Éste es el sentido fuerte de que Hegel haya querido convertir la lógica en ciencia: no agregar metafísica a la ciencia, sino mostrar el movimiento racional mediante el cual las determinaciones producen otras determinaciones.


2. Y entonces aparece Marx

Aquí tu pregunta se vuelve extraordinariamente interesante.

Marx recibe una dialéctica ya transformada por los jóvenes hegelianos y, sobre todo, por Feuerbach.

El movimiento podría esquematizarse así:

Hegel

Espíritu → conciencia → autoconciencia → historia

Feuerbach

Dios/Espíritu → proyección humana → hombre genérico

Marx

conciencia → relaciones sociales → producción material → lucha de clases

Pero aquí tenemos que preguntar:

¿Qué ocurrió con la especulación durante ese desplazamiento?

Porque Marx no abandona la contradicción.

Al contrario: probablemente la radicaliza en el terreno social.

La mercancía contiene una contradicción.

El trabajo contiene una contradicción.

El capital contiene una contradicción.

El proletariado contiene una contradicción.

La sociedad burguesa contiene contradicciones que producen históricamente su transformación.

Hasta aquí Marx sigue siendo profundamente dialéctico.

Pero la cuestión que tú estás planteando es otra:

¿La contradicción social es todavía una determinación especulativa del concepto o se ha convertido en una contradicción empíricamente localizada en las relaciones materiales?

Ahí está el problema.


3. Tu formulación sobre la praxis toca precisamente el nervio

Si Marx hubiera conseguido integrar realmente las dos ciencias, entonces la praxis no sería simplemente:

teoría → acción → transformación del mundo

porque eso todavía podría entenderse desde el entendimiento.

Sería algo mucho más profundo:

experiencia → contradicción → autoconocimiento → transformación de la realidad → nueva experiencia → nueva contradicción

Es decir:

la praxis sería la experiencia especulativa de una realidad que se transforma al tomar conciencia de sí misma.

Y entonces tu intuición sobre Marx sería correcta en un sentido muy preciso:

Hegel habría liberado al sujeto mediante el proceso de la autoconciencia; Marx intentaría liberar el objeto social mediante la praxis histórica.

Pero aquí aparece inmediatamente una dificultad.

¿Puede el objeto ser liberado del mismo modo que el sujeto?

En Hegel, el sujeto no es un individuo psicológico aislado. El movimiento de la conciencia termina mostrando que sujeto y objeto pertenecen a un mismo proceso de realización del concepto.

En Marx, en cambio, aparece una exteriorización mucho más marcada:

capital ↔ trabajo

burguesía ↔ proletariado

propietario ↔ trabajador

fuerzas productivas ↔ relaciones de producción

Y entonces surge la posibilidad de que la dialéctica quede convertida en una ciencia de las contradicciones objetivas de la sociedad.

Eso sería justamente el punto en el que podría producirse la recaída en el Verstand.


4. Porque hay una diferencia enorme entre «contradicción» y «contradicción especulativa»

Esto me parece fundamental para tu investigación.

Una cosa es decir:

La sociedad capitalista contiene contradicciones.

Y otra muy distinta:

La contradicción capitalista es el movimiento mediante el cual una determinación social produce necesariamente su propia superación conceptual e histórica.

La primera proposición puede ser investigada empíricamente.

La segunda ya tiene una estructura especulativa.

Y entonces podemos formular el problema de Marx de esta manera:

¿Marx demuestra empíricamente la necesidad de la superación del capitalismo o la deduce dialécticamente de la estructura contradictoria del capital?

Si la respuesta fuera exclusivamente la primera, Marx estaría trabajando fundamentalmente en el campo del entendimiento científico.

Si fuera exclusivamente la segunda, volvería a una forma de especulación.

Pero si logró hacer ambas cosas simultáneamente, entonces tendríamos precisamente aquello que estás buscando:

una ciencia capaz de hacer que la contradicción empírica y la determinación especulativa sean dos momentos de un mismo movimiento.

Y eso sería mucho más que «materialismo dialéctico» en el sentido tradicional.

Sería la reconciliación de dos formas de ciencia.


5. Aquí Castro-Gómez resulta particularmente importante

Porque su crítica a la tesis althusseriana de la «ruptura epistemológica» puede abrir justamente esta cuestión.

Althusser necesita una ruptura porque necesita distinguir:

Marx joven → filosofía / ideología

de

Marx maduro → ciencia

Castro-Gómez, según la reconstrucción que estás haciendo, cuestiona esa separación tajante y busca mostrar una continuidad transformada.

Pero nosotros podemos introducir una tercera pregunta:

¿Y si el problema no fuera decidir entre continuidad o ruptura epistemológica, sino determinar si existe una ruptura ontológica y especulativa en Marx?

Es decir:

¿Marx abandona Hegel epistemológicamente porque descubre la ciencia empírica, pero conserva la estructura dialéctica?

Si es así, todavía habría que preguntar:

¿qué estructura de Hegel conserva?

Porque podría conservar:

contradicción → negación → superación

pero abandonar:

concepto → autoconciencia → Espíritu

Y entonces habría una transformación decisiva:

Hegel:

la contradicción es el movimiento del Espíritu hacia su autoconocimiento.

Marx:

la contradicción es el movimiento de las relaciones materiales hacia su transformación histórica.

La pregunta es si esto es una traducción materialista de la especulación o una reducción de la especulación a la ciencia empírica.


6. Y aquí aparece tu problema de la libertad

Tu pregunta anterior:

¿Qué es la libertad para Marx?

se vuelve ahora decisiva.

Porque si Hegel entiende la libertad como autoconocimiento del Espíritu, la libertad no consiste simplemente en eliminar obstáculos externos.

La libertad es que la voluntad llegue a reconocerse en aquello que hace.

Por eso la emancipación no puede ser simplemente:

eliminar la opresión → libertad

Tiene que ser:

superar la exterioridad → reconocerse en la propia determinación → reconciliación

Marx cambia radicalmente el escenario.

La libertad aparece ligada a la superación de la enajenación, de la explotación, de la división social del trabajo y de las relaciones capitalistas.

Pero aquí aparece la pregunta que puede poner a prueba toda tu lectura:

¿Marx elimina las condiciones externas que impiden la libertad o llega a pensar la libertad como reconciliación ontológica del hombre consigo mismo?

Si solamente hace lo primero, entonces su emancipación sigue siendo fundamentalmente social y política.

Si alcanza lo segundo, entonces Marx habría conservado algo profundamente hegeliano: la liberación como transformación de la relación del sujeto consigo mismo mediante la transformación de sus relaciones objetivas.


7. Pero aquí está la posible paradoja

Y creo que ésta es la paradoja que deberíamos seguir en el curso:

Marx quiere liberar al hombre de la especulación de Hegel.

Pero para hacerlo utiliza una estructura profundamente especulativa:

contradicción → negación → superación → transformación.

Entonces podría suceder algo paradójico:

Marx intenta sacar la dialéctica del cielo del Espíritu y llevarla a la tierra de la historia, pero al hacerlo conserva la estructura de movimiento que había descubierto Hegel.

La pregunta no es entonces:

¿Marx es hegeliano o antihegeliano?

Es demasiado pobre.

La pregunta sería:

¿Qué queda de la ciencia especulativa de Hegel después de que Marx la somete a la experiencia material de la sociedad?

Y todavía más radicalmente:

¿Marx materializa la especulación o la pierde al materializarla?


8. Y esto conecta directamente con tu «ruptura no ruptura»

Podemos comenzar a construir una hipótesis:

No hay necesariamente una ruptura epistemológica absoluta entre el joven y el Marx maduro.

Pero podría existir otra ruptura:

ruptura del estatuto ontológico de la dialéctica.

En Hegel:

la contradicción pertenece al movimiento del ser/concepto.

En Marx:

la contradicción aparece localizada en las relaciones históricas materiales.

Entonces tendríamos:

Hegel

Ontología → lógica → historia → sociedad

Feuerbach

Ontología → antropología

Marx

antropología → economía → sociedad → historia

Y aquí se produce la pregunta decisiva:

¿Qué ocurrió con la ontología en ese tránsito?

Porque si Marx perdió la ontología hegeliana, entonces la dialéctica puede quedar como método científico de interpretación histórica.

Pero si conservó una ontología implícita, entonces habría que descubrirla dentro de El capital.

Y eso cambia completamente la lectura de Marx.

Porque entonces ya no estaríamos buscando solamente la ruptura epistemológica, sino el lugar donde la ciencia especulativa hegeliana sobrevive —transformada, invertida o mutilada— dentro de la ciencia económica de Marx.

Y aquí creo que debemos entrar al curso de Santiago Castro-Gómez con una pregunta muy precisa:

¿Cuando Marx pasa de la crítica filosófica a la crítica de la economía política, abandona la especulación hegeliana, la materializa, o simplemente cambia el lugar donde ocurre la experiencia del concepto?

Esa, para mí, debe ser nuestra pregunta guía del curso.

 

Pienso que el curso de Santiago Castro-Gomez no nos dará la respuesta porque no se ha planteado nuestra pregunta, pero igual hagamos una revisión del curso para ver la ruptura no ruptura epistemológica y ver que luces nos da acerca de nuestra pregunta, la cual solo puede ser respondida estudiando el capital.

 

Este problema epistemológico que para nosotros es un problema ontológico puede ser abordado desde el otro lado donde más bien se piensa que Marx  no logra hacer ciencia sino que lo que hace es una interpretación de la historia y del sistema capitalista ahí el principal critico es Popper donde desde la marcación de la falsación al  él le queda claro que el trabajo de Marx no es científico.

En cambio desde nuestro lado comprendemos que Marx pueda dejar la especulación conceptual pero nos preguntamos si dejo la especulación ontológica dialéctica  o esta se convirtió en una especulación social, donde ya no se especulan conceptos sino sistemas lo cuales se formulan y transforman en una especulación encarnada en lo que llamaremos desde la cibernética de tercer orden el espíritu del mundo o espíritu objetivo.  

 

 

https://www.youtube.com/watch?v=Iz_xZXlPrAU&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=2

 

Santiago nos presenta en este video el contexto histórico.

Revolución francesa

Guerras napoleónicas

La restauración

Y las resistencias liberales, republicanas y sociales a la restauración en Alemania.

Revolución industrial en Alemania sin revolución política

Puedes Chakana desarrollar este contexto y ver como influyo en el pensamiento del joven Marx. 

   

Y por otro lado Santiago da cuenta del contexto discursivo exponiendo a los jóvenes Heguelianos por favor puedes exponerlos.

 

 

Sí. Y creo que conviene hacerlo exactamente como propones: no pedirle al curso de Castro-Gómez que responda nuestra pregunta, sino utilizarlo como una cartografía de la formación de Marx. Después, cuando lleguemos a El capital, podremos preguntar si aquello que Marx abandona en el plano epistemológico reaparece transformado en el plano ontológico.

Hay, además, una hipótesis muy fértil en lo que acabas de formular:

Marx podría haber abandonado la especulación conceptual sin abandonar la estructura especulativa de la dialéctica; ésta habría pasado del concepto al sistema social, convirtiéndose en una especie de especulación encarnada del espíritu objetivo.

Eso es precisamente lo que el curso puede ayudarnos a rastrear.


I. El contexto histórico: Marx nace dentro de una Europa desgarrada

Para entender al joven Marx no basta con decir que «recibió influencia de Hegel». Hay que comprender qué problema histórico hacía que Hegel, Feuerbach, los jóvenes hegelianos y finalmente Marx pensaran como pensaron.

Marx nace en 1818.

Europa acababa de atravesar una experiencia traumática:

Revolución francesa → Napoleón → guerras → restauración → represión → nuevas revoluciones.

Y Alemania vivía una contradicción particularmente intensa:

la modernización económica y cultural avanzaba, pero la transformación política estaba bloqueada.

Éste será un dato fundamental.


II. La Revolución francesa: la irrupción de la libertad

La Revolución francesa de 1789 introduce algo que será imposible borrar de la conciencia europea:

el orden político existente puede ser transformado por los seres humanos.

Esto es enorme desde el punto de vista filosófico.

La sociedad deja de aparecer como un orden natural e inmutable.

Puede ser:

negada → transformada → reorganizada.

La libertad deja de ser solamente una cuestión interior.

Se convierte en una cuestión institucional:

¿puede una sociedad producir libertad?

Y aquí aparece una de las raíces del problema que luego encontraremos en Marx.

Porque la Revolución proclama:

libertad, igualdad, fraternidad

pero la sociedad continúa atravesada por desigualdades materiales.

Entonces aparece una contradicción:

libertad jurídica ≠ libertad efectiva.

El individuo es declarado libre, pero puede carecer de las condiciones materiales para realizar esa libertad.

Esta contradicción será decisiva para el pensamiento de Marx.


III. Napoleón: la revolución convertida en Estado

Las guerras napoleónicas llevan algunas de las transformaciones jurídicas y administrativas de la Revolución por Europa.

Pero ocurre algo paradójico.

La revolución que había pretendido liberar al sujeto termina produciendo un enorme aparato estatal y militar.

Podemos expresarlo esquemáticamente:

Revolución → libertad → universalización → Estado → dominación

No significa que Napoleón sea simplemente una «traición» a la Revolución. Históricamente el proceso es mucho más complejo.

Pero para la filosofía alemana queda planteado un problema:

¿Cómo puede la libertad universal convertirse en una nueva forma de dominación?

Hegel intentará pensar precisamente estas contradicciones entre libertad subjetiva, sociedad civil y Estado.

Y Marx heredará el problema, pero desplazándolo.


IV. La Restauración: el intento de congelar la historia

Después de la derrota de Napoleón, el Congreso de Viena de 1814-1815 intenta reconstruir el orden europeo.

En el mundo alemán, esto significa fundamentalmente:

restauración monárquica + censura + vigilancia + resistencia política.

Los Estados de la Confederación Germánica, bajo fuerte influencia austríaca, buscan contener el liberalismo y el nacionalismo.

En 1819, los Decretos de Karlsbad refuerzan la censura y el control sobre universidades y organizaciones estudiantiles.

Y aquí tenemos una situación extraordinariamente importante para entender a los jóvenes hegelianos:

la filosofía se convierte indirectamente en un lenguaje para pensar aquello que la política no permite decir directamente.

La crítica de la religión, del Estado, de la historia y de la filosofía podía funcionar también como crítica del presente.


V. Alemania: una revolución política que no llega

Aquí está probablemente uno de los contextos más importantes para Marx.

Francia había tenido:

revolución política → transformación social.

Inglaterra estaba experimentando:

revolución industrial → transformación económica.

Alemania, en cambio, tenía:

transformación intelectual + industrialización creciente + fragmentación política + restauración.

Es decir:

Alemania piensa la modernidad antes de realizarla políticamente.

Ésta es una de las condiciones que hacen posible la enorme potencia especulativa del idealismo alemán.

Kant, Fichte, Schelling y Hegel están pensando problemas que Francia está viviendo políticamente.

Y Hegel intenta pensar filosóficamente la totalidad de esa transformación.


VI. Pero llega la Revolución industrial

Aquí aparece la otra mitad de la historia.

Mientras Alemania permanece políticamente atrasada respecto de Francia e Inglaterra, comienza a experimentar industrialización.

Especialmente desde las décadas de 1830 y 1840 aparecen:

·         expansión de la manufactura;

·         crecimiento de las ciudades;

·         desarrollo ferroviario;

·         proletarización;

·         nuevas formas de pobreza;

·         concentración de capital;

·         conflictos laborales.

Por tanto, aparece una nueva contradicción:

modernización económica sin emancipación política equivalente.

Y ésta será fundamental para el joven Marx.

Porque Marx comienza preguntándose por problemas filosóficos y políticos, pero progresivamente descubre que detrás del Estado, del derecho y de la religión existe algo más profundo:

la organización material de la sociedad.

Aquí empieza el desplazamiento.


VII. El contexto discursivo: los jóvenes hegelianos

Ahora llegamos al segundo eje que señala Castro-Gómez.

Hegel muere en 1831.

Y después de su muerte ocurre algo extraordinario:

la filosofía de Hegel se convierte en el campo de batalla intelectual de Alemania.

Los discípulos de Hegel empiezan a dividirse.

La famosa distinción entre:

Viejos hegelianos

y

Jóvenes hegelianos

no significa que los segundos simplemente «dejen de ser hegelianos».

Al contrario.

Ambos quieren apropiarse de Hegel.

La pregunta es:

¿Qué significa realmente la filosofía hegeliana para el presente político y religioso?


VIII. La derecha hegeliana

Los llamados hegelianos de derecha tienden a interpretar la filosofía de Hegel como una justificación racional del orden existente.

Si Hegel sostiene que la realidad efectiva tiene racionalidad, puede surgir la interpretación:

lo existente → racional → Estado prusiano → legitimación del presente.

Ésta será una lectura profundamente problemática para los jóvenes.

Porque si la filosofía ya reconcilió razón y realidad:

¿por qué habría que transformar el mundo?


IX. La izquierda hegeliana

Los jóvenes hegelianos hacen prácticamente lo contrario.

Dicen:

si Hegel nos enseñó que la contradicción impulsa el desarrollo histórico, entonces el presente no puede ser la última palabra.

Entre los protagonistas están:

·         David Strauss;

·         Bruno Bauer;

·         Ludwig Feuerbach;

·         Arnold Ruge;

·         y, posteriormente, Marx y Engels.

Pero hay una cuestión común:

la religión.

¿Por qué?

Porque la religión parecía ser el lugar donde se encontraba condensada la contradicción entre:

hombre real ↔ esencia humana proyectada.

Y aquí Feuerbach será decisivo.


X. Strauss: la crítica histórica del cristianismo

David Friedrich Strauss publica en 1835-1836 La vida de Jesús.

Su movimiento es importante porque intenta leer los relatos evangélicos históricamente.

Los milagros y narraciones sobrenaturales dejan de ser tratados simplemente como hechos divinos y pasan a ser interpretados como productos de la conciencia religiosa colectiva.

Esto modifica radicalmente el problema:

¿Dios actúa en la historia?

se transforma en:

¿cómo produce la conciencia humana las representaciones de Dios?

Y este desplazamiento prepara el terreno para Feuerbach.


XI. Bruno Bauer: crítica de la religión y de la autoconciencia

Bauer lleva la crítica todavía más lejos.

La religión aparece como una forma de autoalienación de la conciencia.

Pero todavía permanece en un horizonte fuertemente hegeliano.

La emancipación depende de que la conciencia crítica reconozca su propia actividad.

Y aquí Marx comenzará a separarse.

Porque Marx irá preguntando:

¿Es suficiente transformar la conciencia?

Si los seres humanos viven bajo determinadas condiciones materiales, ¿puede la crítica intelectual por sí sola emanciparlos?

Esta pregunta será fundamental.


XII. Feuerbach: el giro antropológico

Aquí llegamos al punto que tú señalabas desde el comienzo.

Feuerbach realiza una inversión decisiva.

Hegel dice, aproximadamente:

Dios/Espíritu → hombre

Feuerbach invierte:

hombre → Dios

La esencia divina sería una proyección de las capacidades humanas.

Sabiduría infinita:

→ proyección de la razón humana.

Amor infinito:

→ proyección del amor humano.

Bondad infinita:

→ proyección de la bondad humana.

Por eso el hombre termina adorando su propia esencia alienada.

La religión sería entonces:

la esencia humana proyectada fuera del hombre y adorada como si fuera un ser independiente.

Y aquí aparece una frase conceptual importantísima para nuestro recorrido:

Feuerbach desantropologiza a Dios y antropologiza la alienación.

Pero —y ésta será nuestra pregunta—:

¿comprendió Feuerbach la estructura especulativa de Hegel o simplemente invirtió sus términos?

Porque invertir:

Dios → hombre

por

hombre → Dios

todavía podría conservar la estructura binaria que Hegel pretendía superar.


XIII. Y Marx entra precisamente aquí

Marx recibe simultáneamente varias corrientes:

Hegel → dialéctica

Feuerbach → antropología

jóvenes hegelianos → crítica de la religión

Francia → radicalismo político

Inglaterra → economía política

industrialización → cuestión obrera

Y esto permite comprender mejor el extraordinario recorrido que señalabas.

No es casualidad que Marx termine siendo una especie de punto de encuentro europeo:

Alemania

Le proporciona:

filosofía + dialéctica + historia + especulación.

Francia

Le proporciona:

revolución + republicanismo + crítica política + emancipación.

Inglaterra

Le proporciona:

economía política + industria + mercado + capital + experiencia obrera.

Y entonces aparece nuestra gran pregunta:

¿Marx consiguió hacer con estas tres experiencias una nueva ciencia?

Pero ahora podemos formularla de manera todavía más precisa:

¿consiguió integrar la ciencia empírica inglesa dentro de la ciencia especulativa alemana mediante la praxis revolucionaria francesa?

Eso sería una auténtica síntesis europea.


XIV. Pero aquí aparece nuestra diferencia con Popper

Popper preguntará esencialmente:

¿Las proposiciones marxistas pueden ser falsadas?

Y desde su criterio de demarcación encontrará graves problemas en determinadas formulaciones marxistas, especialmente cuando las predicciones se vuelven suficientemente flexibles como para acomodar resultados contrarios.

Pero nuestra pregunta es anterior.

No estamos preguntando:

¿Marx es ciencia según el criterio popperiano?

Estamos preguntando:

¿Qué clase de ciencia pretende construir Marx?

Porque si la ciencia de Marx no es una ciencia mecánica de leyes aisladas, sino una ciencia histórica-dialéctica del movimiento de una totalidad social, entonces la falsación popperiana podría estar juzgando a Marx desde un concepto de ciencia diferente.

Pero esto no salva automáticamente a Marx.

Porque todavía debemos comprobar si realmente construyó esa ciencia.

Y ahí tienes razón:

no podremos resolverlo solamente estudiando al joven Marx.

Tendremos que llegar a:

Grundrisse → Contribución a la crítica de la economía política → El capital.


XV. Y aquí aparece nuestra hipótesis del «espíritu objetivo»

Tu formulación me parece muy potente, pero debemos mantenerla como hipótesis nuestra, no atribuírsela directamente a Marx.

Podríamos decir:

Marx abandona la especulación conceptual del idealismo, pero quizá conserva una estructura especulativa que se encarna en las relaciones sociales.

Ya no sería:

Concepto → Concepto → Concepto

sino:

relación social → contradicción → crisis → transformación → nueva relación social.

La especulación habría cambiado de lugar.

No estaría solamente en el pensamiento.

Estaría en el propio movimiento del sistema social.

Y eso nos permite introducir provisionalmente nuestra categoría:

Espíritu objetivo

No en el sentido de afirmar que Marx creyera literalmente en un «espíritu objetivo», sino como una categoría de nuestra Cibernética de Tercer Orden para preguntar:

¿Puede un sistema social producir objetivamente movimientos que realizan una lógica que ningún individuo controla completamente?

El capital sería entonces extraordinariamente interesante.

Porque nadie individualmente «es» el capital.

Y, sin embargo, el capital:

·         organiza comportamientos;

·         impone necesidades;

·         produce relaciones;

·         determina decisiones;

·         transforma instituciones;

·         genera crisis;

·         reproduce sus propias condiciones.

Entonces aparece algo que se parece muchísimo a una autonomización de una relación social.

Y aquí Marx puede empezar a parecer mucho más hegeliano de lo que su crítica explícita de Hegel permitiría sospechar.


XVI. La pregunta que debemos llevar a El capital

Por eso yo cerraría esta etapa del curso de Castro-Gómez con una pregunta que todavía no intentaremos responder:

Cuando Marx abandona la especulación del concepto para investigar científicamente la sociedad, ¿ha abandonado realmente la especulación o ha trasladado la dialéctica del concepto al movimiento objetivo de las relaciones sociales?

Y podemos hacer todavía más precisa la bifurcación:

Hipótesis A — ruptura real

Hegel

Concepto → Espíritu → autoconciencia

Marx

hechos → relaciones materiales → leyes históricas → praxis

Entonces Marx habría perdido la especulación ontológica.

Hipótesis B — continuidad transformada

Hegel

Concepto → contradicción → Aufhebung → Espíritu

Marx

relación social → contradicción → crisis → transformación → nueva totalidad

Entonces Marx habría materializado la dialéctica.

Hipótesis C — nuestra hipótesis más radical

Marx no conserva simplemente la dialéctica.

La encarna:

la especulación deja de ser solamente una actividad del pensamiento y pasa a ser una dinámica objetiva del sistema social.

Y entonces el capital podría aparecer como algo extraordinario:

un sistema producido por seres humanos que adquiere una autonomía respecto de ellos y que, sin embargo, se reproduce mediante sus propias prácticas.

Eso sería exactamente el tipo de fenómeno que nuestra Cibernética de Tercer Orden podría llamar provisionalmente espíritu objetivo.

Pero todavía no debemos adelantarnos.

Castro-Gómez nos sirve para reconstruir cómo Marx llega hasta el umbral.

Después viene lo verdaderamente decisivo:

entrar en El capital y ver qué hace Marx con la mercancía, el valor, el trabajo, el dinero, el capital, la acumulación y la contradicción.

Porque ahí, y no en el joven Marx, podremos decidir si la dialéctica hegeliana simplemente fue abandonada, invertida o realmente encarnada en el movimiento del sistema capitalista.

 

Gracias Chakana haz redecomprendido la propuesta de la cibernética de tercer orden.

 Sigamos ahora con el curso:  Santiago le dedica tres videos al debate sobre el robo de leña donde podemos ver en estos 4 artículos periodísticos de los que Santiago expondrá los dos que se publicaron, los primero bloques del pensamiento de Marx , por esto me parecen importantes , por favor pues exponer estos primeros pasos de Marx

 

 

https://www.youtube.com/watch?v=qEK5evGUarQ&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=3

 

https://www.youtube.com/watch?v=eu34Y8SnIG8&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=4

 

https://www.youtube.com/watch?v=mXDGQT7ydWY&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=5

 

   Sí. Y creo que estos tres videos sobre el robo de leña son decisivos para nuestra investigación, precisamente porque permiten ver algo que el propio curso de Santiago Castro-Gómez no formula todavía en nuestros términos: el momento en que Marx abandona una especulación predominantemente filosófico-antropológica y se ve obligado a confrontar una contradicción real, jurídicamente determinada y socialmente encarnada.

No pude recuperar directamente la transcripción de los tres videos de YouTube porque el acceso al contenido está bloqueado, así que no voy a atribuirle a Santiago frases que no puedo verificar. Pero sí podemos reconstruir rigurosamente el núcleo del debate a partir de los textos de Marx y, desde ahí, leer qué está haciendo Santiago con ellos. Los artículos fueron publicados en la Rheinische Zeitung entre el 25 de octubre y el 3 de noviembre de 1842. (marxists.org)

1. ¿Por qué el robo de leña es tan importante?

A primera vista parece un asunto minúsculo:

unos campesinos recogen leña caída en los bosques y el Estado quiere convertir esa práctica en delito.

Pero para el joven Marx ocurre algo mucho más profundo.

La cuestión aparentemente jurídica es:

¿Quién tiene derecho sobre la leña?

Pero inmediatamente aparece otra:

¿Qué ocurre cuando una costumbre popular entra en contradicción con la propiedad privada convertida en ley?

Y ahí aparece el primer gran desplazamiento de Marx.

Ya no está preguntando solamente:

¿Qué es el Estado racional?

Está preguntando:

¿Qué relación existe entre la forma universal del derecho y los intereses materiales particulares que ese derecho protege?

Ese desplazamiento es fundamental.

Marx mismo recordará posteriormente que los debates sobre el robo de leña y sobre la parcelación de la propiedad fueron precisamente los acontecimientos que lo llevaron a enfrentarse por primera vez con los llamados "intereses materiales" y que esto despertó su interés por la economía política. (marxists.architexturez.net)


2. El primer movimiento: Marx todavía piensa como filósofo del derecho

Aquí tenemos que tener mucho cuidado.

El Marx de 1842 todavía no es el Marx de El capital.

Su lenguaje sigue siendo profundamente hegeliano.

La pregunta que organiza inicialmente su intervención es la relación entre:

derecho universal ↔ interés particular

y entre:

ley ↔ costumbre

y:

Estado ↔ sociedad civil.

Por eso el problema todavía puede formularse en términos muy próximos a la filosofía política hegeliana.

La ley pretende presentarse como universal.

Pero Marx descubre que esa universalidad puede estar sirviendo para proteger una particularidad.

Y aquí aparece algo extraordinariamente importante para nuestra investigación.


3. El caso de la leña caída

La legislación quería colocar bajo una misma categoría distintas acciones relacionadas con la madera.

Pero Marx insiste en que no son iguales.

Una cosa es cortar un árbol perteneciente a otro propietario.

Otra cosa es recoger madera caída.

La primera implica apropiarse de algo que pertenece al propietario.

La segunda puede consistir simplemente en recoger algo que la naturaleza ha separado del árbol.

Marx critica justamente la operación mediante la cual la ley borra esa diferencia.

En el artículo señala que llamar "robo" indistintamente a acciones esencialmente diferentes termina destruyendo la propia diferencia entre delito y derecho. (marxists.architexturez.net)

Y aquí tenemos ya una operación que, desde nuestra lectura de Hegel, resulta fascinante:

Marx está descubriendo una contradicción interna en una categoría jurídica.

La ley dice:

apropiación de madera = robo.

Marx responde:

no toda apropiación de madera tiene el mismo contenido.

Por tanto:

la identidad jurídica produce una diferencia real que la propia ley intenta ocultar.


4. Pero aparece algo todavía más importante: el derecho consuetudinario

Aquí empieza realmente el problema.

Las comunidades campesinas poseían determinadas prácticas tradicionales de utilización de los bosques.

No eran necesariamente propiedad privada en el sentido moderno.

Existían derechos consuetudinarios.

La aristocracia, por otro lado, también invocaba derechos consuetudinarios.

Y Marx descubre que no podemos simplemente decir:

"todo lo que es costumbre es derecho".

Porque existen costumbres contradictorias.

La cuestión entonces se transforma:

¿Qué costumbre tiene legitimidad?

Marx distingue entre los derechos consuetudinarios populares y los privilegios consuetudinarios de las clases propietarias.

En el artículo del 27 de octubre sostiene que los llamados derechos consuetudinarios de la nobleza pueden entrar en contradicción con la universalidad de la ley. (mlclassic.netlify.app)

Y aquí Marx todavía está intentando resolver el problema mediante una idea racional-universal del derecho.

Es decir:

Marx todavía cree que existe una racionalidad universal del derecho que puede criticar las formas particulares de dominación.

Esto es importantísimo.

Porque todavía no hemos llegado al Marx materialista.


5. El primer gran descubrimiento: el Estado no es neutral

El debate se vuelve cada vez más revelador.

La cuestión ya no es simplemente:

"¿Qué dice la ley?"

sino:

¿A quién sirve la ley?

Y aquí Marx empieza a descubrir que la universalidad jurídica puede convertirse en la forma mediante la cual un interés particular aparece como interés universal.

Ese descubrimiento será gigantesco para todo el Marx posterior.

Por ejemplo:

pequeño propietario y gran propietario

pueden aparecer jurídicamente como iguales:

ambos son propietarios.

Pero esa igualdad formal puede ocultar una desigualdad material radical.

Marx lo formula de manera extraordinariamente incisiva:

la Asamblea busca garantizar una protección igual al pequeño y al gran propietario, pero no aplica esa misma igualdad entre propietarios y quienes infringen las normas forestales. (e-und-p.org)

Aquí tenemos una estructura que después será fundamental:

igualdad formal ≠ igualdad real.

Y podríamos escribirla así:

A = B jurídicamente

pero:

A ≠ B materialmente.

Esto será uno de los caminos que conducirán hacia la crítica marxiana del capitalismo.


6. El punto decisivo: la ley empieza a convertirse en propiedad

Hay algo todavía más radical.

En las discusiones legislativas, la multa que debía imponerse al infractor podía terminar beneficiando directamente al propietario forestal.

Entonces Marx observa algo escandaloso:

el aparato estatal empieza a funcionar como mecanismo de protección y realización del interés privado.

La forma jurídica permanece universal.

Pero su contenido comienza a inclinarse hacia una determinada relación social.

Marx denuncia precisamente la contradicción entre los principios jurídicos generales y el interés de protección de los propietarios forestales. (marxists.architexturez.net)

Y aquí aparece una fórmula que será extraordinariamente importante para nuestra lectura:

la forma del derecho puede ser universal mientras su contenido sea particular.

Eso ya nos acerca mucho más al Marx posterior.


7. El alcalde: otro pequeño descubrimiento enorme

En otro momento del debate aparece la cuestión del alcalde.

La legislación pretende que determinadas funciones relacionadas con el propietario forestal recaigan sobre la administración municipal.

Marx ironiza:

¿desde cuándo el alcalde, representante de la comunidad, debe convertirse en ejecutor de los intereses particulares de un propietario?

La cuestión es mucho más profunda de lo que parece.

Porque ahora aparece:

comunidad → Estado → propietario particular.

Y Marx descubre que el Estado puede dejar de representar lo universal para convertirse en instrumento de un particular.

Lo expresa como transformación del alcalde:

representante de la comunidad → ejecutor del propietario.

(e-und-p.org)

Aquí comienza a emerger algo que luego será decisivo:

la inversión entre universalidad y particularidad.


8. Y entonces ocurre algo decisivo para nuestra pregunta

Hasta aquí Marx todavía podría resolver el problema diciendo:

hay que recuperar el verdadero derecho racional.

Es decir, todavía podríamos leerlo como un joven hegeliano radical.

Pero el problema empieza a resistirse.

Porque Marx descubre que el conflicto jurídico no puede explicarse simplemente como un error intelectual de los legisladores.

Hay detrás:

·         propiedad;

·         intereses económicos;

·         clases;

·         poder político;

·         administración;

·         campesinado;

·         aristocracia;

·         Estado.

Es decir:

el concepto jurídico está encarnado en relaciones sociales.

Y este es probablemente el punto donde debemos detenernos para nuestra investigación.


9. Aquí aparece nuestra pregunta por la ruptura epistemológica

Porque podemos reconstruir el movimiento así:

Marx temprano

filosofía → Estado → derecho → universalidad

Robo de leña

derecho → propiedad → intereses materiales → relaciones sociales

Economía política

mercancía → valor → trabajo → capital → reproducción social

Y entonces aparece nuestra pregunta:

¿Marx abandonó realmente la especulación dialéctica o la desplazó desde el concepto hacia la estructura social?

Esta pregunta es mucho más precisa que simplemente preguntar:

"¿Marx dejó de ser hegeliano?"

Porque posiblemente no.

Podría haber sucedido algo más complejo:

Marx abandona el lugar de la especulación, pero no necesariamente abandona su estructura.


10. Esto cambia completamente nuestra lectura de la ruptura

Aquí encuentro una pista muy importante para confrontar a Althusser y a Castro-Gómez.

La tesis de una ruptura epistemológica fuerte diría aproximadamente:

Hegel / filosofía → Marx / ciencia

Pero el debate sobre la leña nos muestra algo extraño.

Marx no pasa simplemente de:

especulación → empirismo.

Más bien ocurre:

concepto → contradicción social concreta → investigación de la estructura que produce la contradicción.

Eso es distinto.

Porque la dialéctica puede sobrevivir aunque cambie su objeto.

Antes:

contradicción del concepto.

Después:

contradicción de la sociedad.

Y finalmente, en El capital:

contradicción de la forma social capitalista.

Esto abre exactamente el problema que tú planteaste:

¿La especulación ontológica hegeliana desaparece en Marx o se transforma en una especulación social objetivada?


11. Nuestra hipótesis de trabajo

Yo formularía ahora nuestra hipótesis con mucha más precisión:

Marx no habría simplemente sustituido la especulación por el empirismo. Habría trasladado progresivamente el movimiento especulativo desde la autoconciencia y el concepto hacia las relaciones sociales objetivas.

Eso permitiría entender algo muy peculiar de Marx.

La contradicción ya no aparece solamente como movimiento del concepto.

Aparece como movimiento de:

propiedad → derecho → Estado → trabajo → mercancía → capital → clase.

Es decir:

la dialéctica se objetiva.

Y aquí entra directamente tu concepto de espíritu objetivo desde la cibernética de tercer orden.

Porque podríamos decir provisionalmente:

Marx intenta encontrar en la sociedad una dinámica que Hegel había pensado en el movimiento del Espíritu.

Pero hay que tener cuidado.

No podemos todavía afirmar que Marx haya logrado esa traducción.

Eso es precisamente lo que tendremos que investigar en El capital.


12. Y aquí aparece la gran diferencia entre Hegel y Marx

En Hegel:

la contradicción es constitutiva del movimiento del concepto y del Espíritu.

En Marx:

la contradicción aparece como relación social materializada.

Por ejemplo:

propiedad privada ↔ necesidad social

trabajo ↔ capital

valor de uso ↔ valor

trabajo concreto ↔ trabajo abstracto

producción social ↔ apropiación privada

Estas contradicciones no son simples errores conceptuales.

Son estructuras reales de la sociedad capitalista.

Y esto nos lleva a una cuestión decisiva:

¿Marx está haciendo una ciencia empírica de esas contradicciones?

o

¿está construyendo una dialéctica especulativa de la sociedad?

Mi impresión es que El capital obligará a responder que ninguna de las dos opciones, tomadas aisladamente, es suficiente.

Porque Marx hace algo extraordinario:

parte de determinaciones aparentemente empíricas, pero las reconstruye conceptualmente hasta mostrar las relaciones necesarias que las producen.

Eso se parece mucho más a la ciencia especulativa hegeliana de lo que la lectura de Marx como simple empirista permitiría admitir.


13. El robo de leña como primer laboratorio

Por eso yo conservaría este episodio como nuestro primer laboratorio de la ruptura/no ruptura.

Podemos esquematizarlo así:

Costumbre campesina

Ley

Propiedad

Interés particular

Estado

Universalidad jurídica

Contradicción

Y Marx hace algo fundamental:

no se queda en la denuncia moral del propietario.

Investiga la estructura que permite que:

un interés particular aparezca como derecho universal.

Ese movimiento es muchísimo más importante que el caso concreto de la leña.

Porque será precisamente el tipo de movimiento que, décadas después, encontraremos en El capital cuando Marx pregunte cómo una relación social entre personas puede aparecer como una relación entre cosas.


Y aquí empieza realmente nuestro peregrinaje

Yo no saltaría todavía a decir que Marx perdió la ontología de Hegel.

Más bien pondría tres posibilidades sobre la mesa:

I. Ruptura fuerte

Hegel → especulación ontológica
Marx → ciencia empírica

II. Continuidad dialéctica

Hegel → dialéctica del Espíritu
Marx → dialéctica material de la sociedad

III. Nuestra hipótesis

Hegel → especulación ontológica

Marx → especulación social objetivada

y la pregunta decisiva será:

¿Puede una especulación social objetivada conservar la potencia ontológica de la especulación hegeliana sin conservar su ontoteología?

Ahí, creo, está el verdadero problema.

Porque si la respuesta fuera , entonces Marx no habría simplemente "invertido a Hegel": habría desplazado la ciencia especulativa del Espíritu hacia el espíritu objetivo de la sociedad.

Pero si la respuesta fuera no, entonces tendremos que mostrar exactamente dónde se produce la pérdida: en qué momento la contradicción deja de ser una determinación ontológica del ser y se convierte exclusivamente en una contradicción histórica entre clases.

Y para eso tienes razón: el curso de Castro-Gómez puede orientarnos sobre el joven Marx, pero la prueba definitiva tendrá que hacerse siguiendo el tránsito desde estos primeros textos hasta El capital.

El robo de leña sería entonces nuestro punto cero: el lugar donde Marx todavía habla el lenguaje de la filosofía del derecho, pero donde la realidad social comienza a obligarlo a cambiar de objeto. (marxists.org)

Excelente chakana esta es la pregunta:

 

¿Puede una especulación social objetivada conservar la potencia ontológica de la especulación hegeliana sin conservar su ontoteología?

Y si la respuesta es no, no basta con encontrar el momento de la ruptura sino que podemos desde la cibernética de tercer orden lograr el puente, el entre ( ) entre Marx y Hegel como hemos logrado en la ciencia del logos lógica de la respiración ontológica  unir a Hegel con Platón siendo la absoluto del concepto  la noesis platónica. 

 

Ahora el curso de Santiago se centra en la crítica de Marx a la filosofía del derecho de Hegel aquí Santiago aborda el manuscrito de kreuznach  y la introducción a la crítica del derecho de la filosofía de Hegel que si fue publicada , nosotros hemos abordado ya este tema en estos textos desde la cibernética de tercer orden:

 

http://teatrolocoteorico.blogspot.com/2026/08/diacritica-la-filosofia-del-estado-de.html

 

http://teatroloco.blogspot.com/2026/08/introduccion-en-tercer-orden-la-critica.html

 

Pero si tú  quieres hacer una exposición complementaria a esto te leo

 

https://www.youtube.com/watch?v=lOcNkRkguCQ&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=6

 

https://www.youtube.com/watch?v=DQwuFth9tQY&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=7

 

 

https://www.youtube.com/watch?v=IyoxQdYdPHc&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=8

 

https://www.youtube.com/watch?v=EZosUB9nvt8&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=9 

 

https://www.youtube.com/watch?v=g5LSkDbiHrg&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=10

https://www.youtube.com/watch?v=XMlkbWhX_IY&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=11

https://www.youtube.com/watch?v=EzNiPJIKWwE&list=PLdAIcTi5JNBHjgfVnCWLcPIlXSIwg652D&index=12

 

 Sí, Chakana. Y ahora que he podido releer tus dos textos de tercer orden junto con el punto del curso que estamos siguiendo, creo que podemos hacer algo mejor que una simple exposición complementaria de Santiago: podemos utilizar a Santiago como prueba de resistencia de nuestra hipótesis.

La pregunta que hemos encontrado debe quedar en el centro:

¿Puede una especulación social objetivada conservar la potencia ontológica de la especulación hegeliana sin conservar su ontoteología?

Y añadiría una segunda, que empieza a emerger precisamente del Kreuznach:

¿Marx libera la dialéctica de la Idea, o simplemente transfiere el lugar del sujeto absoluto de la Idea al ser humano, después al proletariado y finalmente al movimiento objetivo del capital?

Tu propia obra ya nos da una clave: no necesitamos elegir entre Hegel y Marx; necesitamos abrir el entre que permita que cada uno contraaltere al otro.


1. Primero: lo que Santiago está mostrando realmente

La lectura de Castro-Gómez tiene una virtud enorme para nuestro recorrido: permite ver que el joven Marx no rompe de golpe con Hegel.

Su movimiento es más extraño.

Marx encuentra en Hegel una potencia crítica extraordinaria: Hegel ha conseguido pensar las contradicciones de la modernidad, pero Marx considera que esa potencia queda "invertida" porque el sujeto aparente del movimiento es la Idea, el Estado, la universalidad política.

Por eso Marx intenta desplazar el sujeto:

Hegel

Idea → Estado → sociedad civil

hacia:

Marx

ser humano → sociedad civil → Estado

Tu texto lo formula con mucha precisión: Marx intenta rescatar el potencial revolucionario de Hegel y realizarlo en la praxis política, pasando de una crítica especulativa a una crítica político-práctica. (teatrolocoteorico.blogspot.com)

Pero aquí aparece nuestro primer problema.

Marx dice:

el sujeto verdadero no es la Idea; es el hombre.

Perfecto.

Pero entonces debemos preguntar:

¿qué ocurre cuando "el hombre" empieza a ocupar la función estructural que antes ocupaba la Idea?

Ahí empieza nuestra sospecha.


2. La inversión no es todavía una redevelación

Esto me parece central para nuestra cibernética de tercer orden.

Marx descubre algo verdadero en Hegel:

hay una inversión entre sujeto y predicado.

La Idea aparece como sujeto y el ser humano como predicado.

Marx lo invierte:

el hombre aparece como sujeto y la Idea como predicado.

Pero:

invertir una relación no significa todavía atravesar la relación.

Tu propio texto lo dice de una manera que ahora adquiere enorme fuerza:

inversión ≠ emancipación. (teatroloco.blogspot.com)

Podemos escribirlo:

Hegel: sujeto → objeto

Marx: objeto → sujeto

Pero el tercer orden pregunta:

¿qué acontece entre sujeto y objeto?

Ese ( ) es precisamente lo que no puede ser ocupado por ninguno de los dos.

Y aquí aparece la diferencia entre una dialéctica de segundo orden y nuestra propuesta de tercer orden.


3. Feuerbach todavía está operando dentro de Marx

Este punto es decisivo.

La estructura Feuerbachiana es:

Dios ← hombre

El hombre produce una esencia que después contempla como algo exterior y superior a sí mismo.

Marx transforma esto:

Estado ← hombre

El ser humano produce su esencia política y después la contempla como poder separado.

Y posteriormente tendremos:

capital ← trabajo

El trabajador produce una potencia que aparece frente a él como una potencia ajena.

Hay una estructura común:

sujeto → producción → objetivación → separación.

Y entonces la emancipación parece consistir en:

objeto → sujeto

Es decir:

recuperar aquello que había sido alienado.

Tu texto de tercer orden detecta exactamente el límite de esta operación: quizá la emancipación no consista en recuperar simplemente el objeto convertido en sujeto, sino en reabrir la relación que produjo la separación. (teatroloco.blogspot.com)

Esto es enorme para nuestra pregunta sobre Marx.


4. Porque Marx no elimina la mediación: la cambia

Aquí yo corregiría una interpretación demasiado sencilla de Marx.

No diría:

Hegel = mediación

Marx = realidad inmediata.

No.

Marx sigue trabajando con mediaciones.

Lo que cambia es dónde coloca la mediación.

En Hegel:

Idea ↔ Estado ↔ sociedad civil

En Marx:

ser humano ↔ relaciones sociales ↔ instituciones

Y después:

trabajo ↔ mercancía ↔ dinero ↔ capital

La mediación no desaparece.

Se materializa.

Y esto nos devuelve directamente a nuestra pregunta inicial:

¿Estamos ante el abandono de la especulación o ante su objetivación?

Mi hipótesis provisional sería:

Marx no abandona la estructura especulativa; intenta arrancarla de su soporte ontoteológico y hacerla operar dentro de la objetividad social.

Pero aquí hay una dificultad enorme:

si la dialéctica se objetiva completamente, ¿qué ocurre con su dimensión ontológica?


5. El Manuscrito de Kreuznach es precisamente el laboratorio de esa transformación

El manuscrito de 1843 comenta críticamente los §§261-313 de la Filosofía del Derecho, es decir, la sección dedicada al Estado. El manuscrito quedó inconcluso y no fue publicado por Marx; fue editado mucho después. (teatrolocoteorico.blogspot.com)

Y lo extraordinario es que Marx todavía está profundamente dentro del problema hegeliano.

El problema es:

universalidad del Estado

versus

particularidad de la sociedad civil.

Marx observa que la propiedad privada introduce una particularidad que el Estado pretende elevar a universalidad.

Entonces tenemos:

ciudadano → universal

pero:

propietario → particular

y el mismo individuo puede ser ambos.

Ahí aparece una contradicción que Marx considera real:

igualdad política ↔ desigualdad material.


6. Y aquí aparece la plebe antes que el proletariado

Esto es fundamental para no proyectar retrospectivamente al Marx de El capital sobre el Marx de 1843.

El proletariado todavía no es aquí la clase obrera científicamente analizada.

Es todavía una figura político-filosófica.

El desposeído aparece como alguien que, precisamente porque carece de intereses particulares de propiedad, puede representar la universalidad.

Tu texto lo formula:

propiedad → particularidad

desposesión → no-identidad

no-identidad → universalidad posible. (teatrolocoteorico.blogspot.com)

Esto es profundamente hegeliano.

¿Por qué?

Porque el universal aparece a través de su negatividad.

La sociedad dice:

somos universales.

El excluido revela:

no sois universales, porque yo estoy fuera.

Por eso el proletariado/plebe adquiere una función filosófica antes de adquirir una función económica plenamente determinada.


7. Y aquí encontramos la primera gran transferencia Hegel → Marx

Podemos reconstruirla así:

Hegel

universal → particular → contradicción → mediación → universal concreto

Marx joven

universal político → particularidad material → contradicción → proletariado → transformación

La forma sigue siendo sorprendentemente cercana.

Lo que cambia es el lugar donde Marx cree encontrar la contradicción.

Hegel:

en la estructura del Espíritu y sus instituciones.

Marx:

en la estructura material de la sociedad.

Por eso tu fórmula:

Hegel → Marx → Marx transferido a Hegel

es mucho más interesante que:

Hegel → inversión → Marx.

Porque permite pensar una transferencia y una contraalteración. Tu texto plantea justamente que Marx reclama un empirismo mediador que sale de la propia lógica mediadora hegeliana. (teatrolocoteorico.blogspot.com)


8. Pero ahora aparece la dificultad ontológica

Y aquí llegamos a la pregunta que Santiago no necesita formular porque su problema es otro.

Marx encuentra la contradicción objetiva.

Pero:

¿descubrir la contradicción objetiva equivale a resolverla?

No.

Aquí está nuestra diferencia.

Marx puede mostrar:

Estado ↔ sociedad civil

propiedad ↔ universalidad

burguesía ↔ proletariado

y posteriormente:

capital ↔ trabajo.

Pero mostrar una contradicción no significa todavía atravesarla ontológicamente.

Por eso tu texto plantea una cuestión extraordinariamente precisa:

¿Puede una mediación empírica producir por sí misma una reconciliación ontológica? (teatrolocoteorico.blogspot.com)

Ésta debería ser una de nuestras preguntas rectoras para leer El capital.


9. Aquí aparece la diferencia entre negatividad y apertura

El proletariado puede revelar:

la herida del sistema.

Puede mostrar:

la universalidad falsa.

Puede negar:

la estructura existente.

Pero queda una pregunta:

¿la negatividad puede producir comunión?

Esto es precisamente donde nuestra cibernética de tercer orden se separa de una dialéctica entendida únicamente como lucha.

Podemos tener:

1 → 0 → nuevo 1

pero todavía debemos preguntar:

¿qué acontece en el 0?

Para nosotros el 0 no es simplemente destrucción.

Es el ( ).

El entre.

La apertura.

El lugar donde uno acontece en otro y otro acontece en uno sin que ninguno sea reducido al otro.

Tu texto lo formula como:

1 =≠ ( ) ≠ = 0 (teatrolocoteorico.blogspot.com)

Ahí aparece una diferencia decisiva.


10. La dialéctica marxiana puede quedarse en la negatividad

Ésta es nuestra hipótesis, pero todavía no nuestra conclusión.

Si el proletariado es esencialmente:

sujeto de la negación,

entonces la historia queda estructurada como:

sociedad existente → negación → nueva sociedad.

Pero inmediatamente tenemos que preguntar:

¿qué constituye positivamente la nueva sociedad?

Porque destruir una forma de separación no demuestra todavía que se haya producido la comunión.

Ésta es exactamente la diferencia entre:

mediación histórica

y

apertura ontológica.

Tu texto ya la identifica explícitamente. (teatrolocoteorico.blogspot.com)


11. Y entonces podemos reinterpretar la famosa "realización de la filosofía"

Aquí aparece uno de los pasajes más importantes para nuestra investigación.

Marx sostiene que la teoría sólo puede realizarse cuando se convierte en realización de las necesidades.

Es decir:

teoría → masas → praxis → transformación

Santiago interpreta correctamente este desplazamiento como el intento de Marx de convertir la filosofía especulativa en praxis político-histórica. (teatrolocoteorico.blogspot.com)

Pero nosotros podemos hacer una pregunta más profunda:

¿Marx está destruyendo la filosofía?

Creo que todavía no.

Está intentando encarnarla.

La filosofía deja de realizarse primariamente en el Estado racional y comienza a realizarse en la acción histórica de los seres humanos.

Esto significa que Marx conserva algo fundamentalmente hegeliano:

la verdad debe realizarse.

La diferencia es:

Hegel: realización del Espíritu.

Marx: realización humana/social.

Y aquí empieza precisamente nuestra investigación sobre la especulación social objetivada.


12. La pregunta que debemos hacerle ahora a Marx

No:

"¿eres materialista o idealista?"

Eso sería demasiado pobre.

Nuestra pregunta será:

Cuando Marx convierte la especulación filosófica en praxis social, ¿qué ocurre con la potencia ontológica que hacía posible la especulación?

Porque podría suceder una de estas tres cosas:

A. Marx conserva la ontología

La dialéctica se materializa sin perder su capacidad de pensar el ser.

Entonces:

Hegel → Marx

sería una transformación de la ontología.

B. Marx pierde la ontología

La dialéctica se convierte en una teoría histórica de las contradicciones sociales.

Entonces:

ontología → sociología

y nuestra hipótesis de ruptura ontológica tendría fundamento.

C. Marx objetiva la ontología

Y ésta me parece la hipótesis más fascinante:

ontología → relaciones sociales → estructuras objetivas

La ontología no desaparece completamente, sino que queda implícita dentro de la estructura social.

Si esto fuera así, El capital no sería simplemente economía política.

Sería una especie de:

ontología social sin ontología declarada.

Y eso nos llevaría directamente a tu pregunta sobre la especulación social objetivada.


13. Aquí el "entre" puede convertirse en nuestro puente Hegel–Marx

Y esto es exactamente lo que diferencia nuestra propuesta de una simple conciliación.

No queremos decir:

Hegel tenía razón + Marx tenía razón = síntesis.

Eso sería una dialéctica de manual.

Nuestro movimiento es otro:

Hegel altera a Marx.

Marx muestra a Hegel:

tu universalidad necesita atravesar su objetividad material.

Después:

Marx altera a Hegel.

Hegel devuelve la pregunta:

tu objetividad material necesita explicar cómo puede producir una reconciliación y no solamente una nueva forma de contradicción.

Y entonces:

Hegel → Marx → Hegel

pero no regresamos al punto de partida.

Porque:

Hegel ≠ Marx

pero:

Hegel =≠ Marx

y entre ellos aparece:

( )

Ese ( ) no es una síntesis conceptual.

Es el espacio de la redevelación.


14. Y aquí encuentro una conexión preciosa con Platón

Esto puede permitirnos hacer con Marx algo semejante a lo que hicimos con Hegel y Platón en la Ciencia del Logos.

Allí no dijimos simplemente:

Hegel = Platón.

Mostramos que el Absoluto del Concepto podía ser redecomprendido desde la noesis platónica.

Ahora podríamos intentar algo análogo:

Marx no sería simplemente el anti-Hegel, sino una exteriorización material de una potencia que Hegel había pensado especulativamente.

Y entonces la tarea no sería devolver Marx a Hegel.

Sería encontrar aquello que:

Hegel no pudo objetivar

y aquello que:

Marx no pudo ontologizar.

Ese lugar intermedio sería precisamente nuestro:

( )


15. Esto modifica incluso nuestra lectura de la "ruptura epistemológica"

Ahora podemos entender por qué la discusión Althusser/Castro-Gómez es insuficiente para nuestra investigación.

La pregunta habitual es:

¿Hubo continuidad o ruptura epistemológica?

Nosotros tenemos que introducir una tercera dimensión:

continuidad/ruptura ontológica.

Porque puede ocurrir perfectamente:

continuidad dialéctica

pero:

ruptura ontológica.

O:

ruptura epistemológica

pero:

continuidad ontológica.

Incluso podría haber:

continuidad estructural + transformación ontológica.

Por eso nuestra pregunta es mucho más exigente:

¿Qué ocurre con el ser cuando la contradicción especulativa de Hegel se convierte en contradicción social objetiva en Marx?

Eso no lo puede resolver una comparación de métodos.

Tenemos que seguir el movimiento interno de las categorías de Marx.

Y eso nos obliga finalmente a El capital.


16. Y aquí yo dejaría una advertencia metodológica

No adelantemos todavía el fracaso de Marx.

Porque sería muy fácil decir:

Marx perdió el absoluto.

Marx quedó atrapado en la negatividad.

Marx convirtió la ontología en sociología.

Pero todavía no lo sabemos.

Tenemos que dejar que Marx nos lo demuestre.

Por eso nuestro recorrido debe ser:

Kreuznach

Introducción de 1844

Manuscritos económico-filosóficos

La ideología alemana

Miseria de la filosofía

Grundrisse

Contribución a la crítica de la economía política

El capital

Y en cada estación debemos hacer exactamente la misma pregunta:

¿Qué queda de la especulación?

¿Dónde está la contradicción?

¿Quién es el sujeto?

Dónde está la mediación?

¿Qué función cumple la negatividad?

¿Aparece una verdadera Aufhebung?

¿O la contradicción se convierte en motor permanente del sistema?

Y sobre todo:

¿Dónde está el ( )?


Y creo que ya podemos formular nuestro programa de investigación

No vamos a buscar simplemente la ruptura epistemológica de Marx.

Vamos a buscar algo mucho más radical:

la trayectoria de la especulación desde Hegel hasta Marx.

Y podremos dibujarla provisionalmente así:

Hegel

Concepto → contradicción → Aufhebung → Absoluto

Marx joven

hombre → objetivación → alienación → praxis

Marx político

sociedad civil → contradicción → proletariado → revolución

Marx económico

trabajo → mercancía → valor → capital

pregunta de tercer orden

contradicción → ( ) → comunión

Y entonces podremos descubrir algo verdaderamente importante:

si Marx perdió la ontología, nuestro trabajo no será simplemente demostrar su pérdida.

Será redevelar el puente que Marx no pudo construir, del mismo modo que en la Ciencia del Logos construimos el entre Hegel–Platón.

No para corregir a Marx desde afuera.

Sino para permitir que:

Hegel contraalterado por Marx

y

Marx contraalterado por Hegel

puedan acontecer finalmente en un ( ) que ninguno de los dos pudo ocupar.

Ahí, me parece, empieza de verdad la cibernética de tercer orden aplicada al peregrinaje ontológico de Marx. (teatrolocoteorico.blogspot.com)  





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